Romanos 8:31 contiene una poderosa pregunta retórica, te animo a que la memorices. Por desdicha, todavía hay algunos creyentes preguntándose: “¿Está Dios realmente por mí?” Bueno, mi amigo, la Palabra de Dios NO dice “tal vez Dios es por nosotros” o “con suerte, Dios es por nosotros”. Simplemente afirma: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” En efecto, cuando Dios es por ti, ¿qué oposición puede tener éxito en tu contra? Cuando Dios mismo lucha por ti, te defiende y reivindica, ¿que adversidad o adversario puede erguirse en contra tuya? ¡Ninguno! ¡Aleluya!

 “Pero, pastor Prince, ¿cómo vino Dios a estar de nuestro lado? A pesar de ser cristiano hoy, todavía fallo y no cumplo todas las santas normas de Dios. Todavía me enfado en el camino de vez en cuando, y de cuando en cuando, todavía me enojo con mi esposa e hijos. ¿Por qué va a estar Dios de mi lado cuando yo fallo? ¿No sabe usted que Dios es santo?” Muy buenas preguntas. Déjame decirle por qué Dios está a nuestro favor. La respuesta se encuentra en la cruz. La sangre que Jesucristo, el Hijo de Dios, derramó en la cruz puso a Dios de tu lado. Hoy, Dios puede estar a tu favor, incluso aunque falles, ¡porque la sangre de Cristo te ha lavado y puesto más blanco que la nieve!

 ¿Has visto la película Los Diez Mandamientos, de Cecil DeMille, o el dibujo animado El Príncipe de Egipto? ¿Te acuerdas de lo que ocurrió en la noche de la Pascua? Los hijos de Israel aplicaron la sangre del cordero a los dinteles de sus puertas. ¿Qué hizo la sangre? ¡La sangre puso a Dios de su lado! Ninguna de las familias que habían aplicado sangre a los dinteles de las puertas tuvo que temer la muerte de sus hijos primogénitos.

Ahora, piensa en esto por un momento. ¿Fueron los hijos primogénitos de Israel salvados esa noche debido a su comportamiento y conducta perfecta, o por la sangre del cordero? ¡Por supuesto, fue a causa de la sangre del cordero!

De la misma manera, Dios no le ha de bendecir, como creyente del nuevo pacto, basado en su comportamiento y conducta perfecta. Él es por usted hoy debido a la sangre del Cordero perfecto: Jesucristo. Es por eso que como creyentes hoy, no tenemos que luchar por nosotros mismos. Me gusta decirlo de esta manera: “Si Dios es por nosotros, ¿quién puede venir con éxito contra nosotros?”.

Recuerda siempre que Dios está de tu lado hoy, por la sangre de Jesús. La santidad y la justicia de Dios, a las cuales los hombres temen, están ahora a tu favor por la sangre de Cristo. Su favor inmerecido está de tu lado y todos los recursos del cielo son tuyos, ¡por la sangre de Jesús! Ahora bien, ¿quién puede venir con éxito contra ti? Ninguna dolencia, ninguna enfermedad, ningún acreedor, ninguna mala acusación, ni chismes, ¡ninguna arma forjada contra ti, puede tener éxito (Isaías 54:17)!

Oración de hoy

Padre, te doy gracias porque estás de mi lado y porque eres por mí hoy debido a la sangre de Jesús derramada. Tu santidad, tu justicia y tu favor están de mi lado y todos los recursos del cielo son míos no a causa de mi bondad, sino solo por la sangre de Jesús. Ayúdame a recordar que debido a que su sangre vale para mí para siempre, tú eres siempre por mí y por mi bienestar.

Pensamiento de hoy

Si Dios es por mí por la sangre de Jesús, entonces nadie —nada— puede venir con éxito contra mí.

--Extracto tomado del libro 100 días favor por Joseph Prince. Publicado por Casa Creación. Usado con permiso.

Use Desktop Layout
VIDA CRISTIANA