Dios envió una provisión para la vida de Noemí en forma de su nuera Rut. Sin duda, Rut también tenía motivos para estar triste, ya que su esposo también había muerto, dejándolas a ella y a su suegra sin ningún medio de recibir ingresos. Rut comenzó a buscar una vislumbre de esperanza, ¡y la encontró! Aunque ella misma no era israelita, sabía que la ley judía requería que los dueños de tierras dejasen ciertas partes de sus campos sin cosechar, y cualquier grano que los segadores dejasen caer debía dejarse en la tierra para que los pobres los recogieran. Como ve, muchos años antes, Dios había hecho provisión para las personas en necesidad.

¿Qué ha provisto Dios para usted? Puede que sea una mano ayudadora o el oído de una amiga que escucha. Puede que sea una consejera en su iglesia o un grupo de mujeres en un estudio bíblico; puede que sea cierto tipo de provisión física; puede que sea la presencia y la paz de Dios. La Biblia nos recuerda que Dios es nuestro Guardador y nuestro Proveedor. El apóstol Pablo dijo desde su celda en la cárcel: "Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús".

Abramos nuestros ojos al cuidado que Dios nos da. Podemos comenzar por dirigir nuestros ojos hacia aquello por lo que podemos estar agradecidas y quitar nuestro enfoque de todo lo que es horrible. Piense en escribir un diario de "Gracias, Dios" a medida que camina por su sendero de decepción. Cada día, escriba al menos una provisión que Dios le haya dado, y dele gracias por ello. Puede ser algo tan sencillo como la provisión de Dios de alimento para ese día, o un tejado sobre su cabeza, o una amiga que le llamó para preguntarle cómo estaba.

Dar gracias debiera ser una práctica continua en nuestra vida cuando las cosas van bien y también cuando apestan. Aun en nuestros días más difíciles, hay al menos algo (aunque sea pequeño) por lo cual podemos estar agradecidas. Escribir una frase en un diario de "Gracias, Dios" cada día nos ayuda a alejarnos lentamente de nuestra tristeza y comenzar a ver posibilidades; nos obliga a observar lo que Dios ha hecho y a encontrar seguridad de lo que Él puede hacer.

Una amiga mía, Denise Waters, se sintió obligada a escribir al menos cinco cosas por las que estaba agradecida cada día. Esta actitud de gratitud transformó tanto su vida y su modo de pensar que hasta creó un diario guiado titulado Da gracias 5 veces por
día, que tiene un espacio cada día para escribir cinco cosas por las cuales se está agradecido. Ella también hizo tazas e imanes como recordatorios diarios para dar gracias a Dios continuamente. ¿No es estupendo? Pruebe los principios de dar gracias cada día, y descubrirá que comienza a transformar también su propio pensamiento. Lo que es más importante, le ayudará a abrir sus ojos al cuidado de Dios y a la forma en que Él está obrando en su vida día a día.

Si le resulta difícil ver algo bueno en su vida en este momento, le aliento a que pida ayuda a una amiga para reconocer aunque sea algunas cosas pequeñas por las que estar agradecida en sus circunstancias. Las cosas buenas están ahí, pero a veces estamos tan enfocadas en nuestras frustraciones que somos incapaces de ver lo bueno. Por tanto, pida a una amiga o a un familiar que arranque su lista de gratitud, y luego continúe usted sola. Sé que experimentará un empuje en su actitud y en su espíritu.

--Extracto tomado del libro Prospere, no sólo sobreviva de Karol Ladd, publicado por Casa Creación. Usado con permiso.

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