¿El amor es el tema más importante de su vida? De no ser así, debe hacer un cambio. Solemos pasar mucho tiempo buscando cosas que creemos que son importantes, pero que para Dios no lo son. Yo lo hice por mucho tiempo. Traté de construir un ministerio de alcance mundial; traté de cambiarme a mí misma, a mi esposo y a mis hijos; traté de prosperar y de alcanzar el éxito.

Me esforcé por un montón de cosas, pero ignoré justo lo que Jesús nos dijo que era lo más importante.

No ponga en primer lugar lo que Jesús considera menos importante. En otras palabras, no invierta demasiado tiempo ni esfuerzo en cosas que no tienen valor duradero y que no suman al Reino de Dios. Todos deberíamos hacer regularmente un inventario sincero de nuestro andar en amor. ¿Estudia el amor? ¿Se propone caminar en amor? ¿Siquiera sabe lo que es el amor? Ciertamente, es más que una teoría o un discurso. La Biblia dice que el amor se ve en nuestro comportamiento hacia los demás. Es a través de nuestro amor que el mundo sabrá que somos discípulos de Jesús (vea Juan 13:35).

El mundo no se impresionará con nada, excepto al ver constante amor entre los cristianos. Eso los impresionará, porque no se ve comúnmente y es imposible que alguien lo mantenga sin tener a Cristo en su vida. Hablar es fácil, pero el mundo necesita verlo en acción; así que cuando la gente vea amor verdadero, verá a Dios.

El amor puede ser descrito muy elocuentemente, pero creo que el verdadero poder del amor se ve en cómo nos tratamos los unos a los otros. ¿Somos pacientes, amables, humildes, siempre dispuestos a creer lo mejor, no fáciles de ser provocados u ofendidos, listos para dejar de lado nuestros derechos por otra persona? ¿Estamos dispuestos a perdonar rápidamente y con frecuencia, y a no llevar un registro de los males que hemos sufrido? ¿Soportaremos todo sin debilitarnos y cargaremos las fallas de los débiles? El amor consiste en el deseo de hacer todas estas cosas. El amor es un esfuerzo y siempre cuesta algo. La mayoría de las personas busca el camino fácil, pero es ése el que lleva a la destrucción. Lo aliento a que tome el camino angosto: el de las personas que están dispuestas a tratar a otros como les gustaría que las traten a ellas.

--Tomado de La Biblia de la vida diaria, de Joyce Meyer. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.

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VIDA CRISTIANA