En el mundo de hoy, el cuidado de la piel y la industria de la cirugía estética están en auge y se han convertido en una de las más grandes y redituables industrias de los Estados Unidos. Como todas las mujeres anteriores a nosotras, estamos en la constante búsqueda del último y más grandes antioxidante, exfoliante o hidratante botánico o con liposomas del mundo que nos haga lucir más hermosas con una piel que sea visiblemente más joven y tersa. El hecho es que hasta en nuestra avanzada generación, la piel hermosa es mucho más que lo superficial. Sí, hay peelings del almuerzo, microdermaabrasión, rejuvenecimiento con láser (láser resurfacing), y otras técnicas para suavizar y borrar las líneas finas, pero es un hecho innegable que la piel hermosa sigue siendo el resultado de un cuerpo saludable y libre de toxinas.

Son muchos los factores que entran en juego en relación con una piel fabulosa. ¿Por qué es que algunas mujeres pueden ir a la farmacia de la esquina y usar cualquier crema humectante de bajo costo que esté en oferta esa semana y tienen una piel maravillosa llena de luminosidad, textura aterciopelada y tono

perfecto, mientras que otras viajan a las más grandes tiendas sólo para comprar productos para el cuidado de la piel de la más alta calidad con una etiqueta con un precio que hace juego, y siguen estando insatisfechas con su tez?

La respuesta es sencilla, aunque compleja en términos de todos los sistemas del cuerpo que desempeñan un rol en la belleza de la piel. La piel es el órgano más grande del cuerpo, y recibe mucho beneficio de un sistema circulatorio rico en enzimas. La piel que está bien enriquecida por el oxígeno y nutrientes de alta calidad siempre lucirá tersa, firme y aterciopelada.

Las enzimas son los catalizadores digestivos que hacen posible que los nutrientes lleguen a la sangre para viajar hacia cada célula del cuerpo. Para alimentar, desintoxicar, detener el proceso de envejecimiento, oxigenar y estimular el sistema circulatorio, en la madurez debe dar prioridad a los suplementos de enzimas. La piel necesita una nutrición constante y continua desde adentro que sólo las enzimas pueden proporcionarle. Una vez que han implementado un programa de enzimas, muchas mujeres notan que condiciones de la piel que venían de largo tiempo atrás se comienzan a resolver, después de sólo catorce días de terapia. La meta es que esté segura de que las enzimas digestivas que usted use con cada comida provengan de una fuente vegetal. La fórmula debería contener lo siguiente: amilasa, lipasa, proteasa, celulasa, lactasa, maltasa, y sucrasa. Y debe tomarse con las comidas o entre comidas. Hay varias enzimas que embellecen la piel, incluyendo:

  • Proteasa: descompone los alimentos con proteínas que alimentan las células de la dermis; también mejora la distribución de todos los nutrientes hacia la piel.

  • Amilasa: reduce la inflamación de la piel.

  • Lipasa: mantiene rellenitas las células de la piel para reducir las arrugas.

  • Celulasa: descompone la fibra y permite el acceso de los nutrientes a la piel.

Cuando somos jóvenes, nuestra piel es suave, flexible y radiante. La piel hermosa se da naturalmente en la juventud. Pero cuando vamos envejeciendo, la piel hermosa es una recompensa por cuidar adecuadamente nuestro cuerpo. La piel es un barómetro que refleja lo que está sucediendo internamente con nosotros. El cuidado de la piel es un gran negocio en estos días cuando los nacidos después de la segunda guerra mundial se ocupan ansiosamente de evitar los signos del envejecimiento. El estrés, la excesiva exposición al sol, el mal funcionamiento del hígado, la disminución de hormonas, el fumar, el alcohol, el azúcar, las frituras, la cafeína y la mala circulación, todo contribuye al estado de la piel. Las manchas de la edad, arrugas, sequedad de la piel, tono desigual de la piel, tez cetrina y acné son el resultado de cuán bien nuestros sistemas controlan los desechos. El daño por radicales libres es lo que más contribuye a una piel pobre.

Para tener una piel saludable y radiante, comience a hacer cosas sencillas que serán de gran beneficio para ella.

--Tomado del libro Equilibrio natural para el cuerpo de la mujer de Janet Maccaro, PhD. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.

 

Use Desktop Layout
VIDA CRISTIANA