Boletín Ministerial

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Haga lo que Dios le pida

“Por la fe Noé . . . ” (Hebreos 11:7). ¿Tenía Noé lo mejor de los bienes de este mundo? ¿Era parte de la élite de la comunidad? ¿Era ese su deseo? No, él solo encontró gracia en los ojos del Señor, como cualquier creyente y vivió fielmente un compromiso con Dios. ¿Supone usted que en los 120 años en que Noé trabajó en el arca puede haberse desanimado? ¿Supone usted que su familia alguna vez cuestionó su compromiso? ¿Supone usted que alguna vez cuestionaron el llamado de Dios para su vida? ¿Tenía él el apoyo de la comunidad? Quizá luego de diez . . . quince . . . veinte años él debió haberse preguntado: “¿Lloverá alguna vez?”. Su esposa debe haber preguntado: “¿Estás seguro de que Dios te habló?”. Sus hijos deben haber preguntado: “Oye papá, llevamos cincuenta años trabajando en esto, ¿tú estás seguro?”. Read more: Haga lo que Dios le pida

Dudar entre dos opiniones

A veces se nos olvida que vivimos en territorio enemigo. Para nosotros como cristianos, este mundo no es nuestro hogar. El día que decidimos seguir a Jesucristo, rechazamos los confines, la autoridad y las costumbres de este reino terrenal en favor de la libertad, el poder y el estilo de vida del cielo. El problema es que, aunque espiritualmente fuimos renovados y reconectados con el Reino de Dios, físicamente no fuimos trasladados de una realidad a otra. No estamos repentinamente ausentes en la carne y presentes con el Señor. Hemos sido transformados de ser nativos de la tierra a ser turistas, pero aún más, hemos cambiado nuestra lealtad, de ser partidarios del régimen a ser militantes de la resistencia activa. Ahora somos parte de los luchadores de Dios por la libertad. Ya no apoyamos la estructura de poder de un gobierno corrupto que devora a sus ciudadanos, sino que nos hemos convertido en agentes de cambio, buscando oportunidades para desbancar al actual déspota, aquel que 2 Corintios 4:4 llama “el dios de este siglo”, resistiendo su propaganda y reclutando nuevos miembros para que se unan a nuestra lucha. Buscamos liberar a los prisioneros, abrir los ojos de los ciegos, llevar buenas noticias a los presos y sanar las heridas de los quebrantados y oprimidos. Somos los disidentes de Dios, y aunque nuestras actividades no son siempre secretas y clasificadas, no somos miembros bienvenidos del “bando del mundo”. Algunos incluso tachan nuestras actividades de subversivas y conspiratorias, y sin duda alguna, si verdaderamente estamos haciendo nuestra tarea como agentes de Dios en la tierra, lo son, pero también tienen un objetivo completamente distinto. No estamos “vendiendo algo” ni intentando conseguir que alguien compre nuestras ideologías para poder controlarles o sacar partido de su apoyo, sino que estamos intentando liberar a personas en Cristo: la única libertad verdadera que existe en la tierra. Read more: Dudar entre dos opiniones

Sequía, fuego y lluvia

Elías es uno de los profetas más carismáticos e irresistible del Antiguo Testamento. Él vivió en un tiempo donde Israel estuvo en un declive espiritual, porque el rey Acab se casó con una mujer asesina diabólica cuyo nombre era Jezabel, quien era la archienemiga de Elías. Ella encarna las ideas de perversión sexual, manipulación, intimidación y miedo. Era la más grande asesina de profetas. Literalmente había matado a profetas. Y como consecuencia, ella marcó el comienzo del juicio de Dios. Pero, Dios tendría la última palabra. Por cada Jezabel tiene que haber un Elías. Read more: Sequía, fuego y lluvia

Hágase un experto del dominio propio

No hay necesidad de un general si no hay ejército. No hay disciplina en las filas, sino no hay disciplina en sus comandantes. Mientras que los generales deben finalmente aprender a comandar grandes ejércitos, a menudo comienzan como soldados de a pie, primero aprendiendo las disciplinas y métodos de mandarse a sí mismos. Por eso es que del fruto del Espíritu en Gálatas 5:22–23: “Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza”, la templanza o dominio propio es el último de la lista, y por lo tanto el primero que debe ser dominado. Read more: Hágase un experto del dominio propio

La sanidad y el Reino

Dios hablaba en serio cuando dijo que los cielos son de Él, pero que ha dado la Tierra al hombre (ver Salmos 115:16). Dios continúa siendo el soberano de todo, pero le agrada delegarle responsabilidad a su creación. Al hacerlo, Él le da identidad y propósito a todo aquel que creó, dándole responsabilidades importantes. Poner a Adán y a Eva como su autoridad delegada en el planeta fue un paso muy grande. La intención de Dios era reinar sobre la tierra en sociedad con aquellos que había hecho a su imagen. Su tarea era simple: llevar una vida productiva, tener hijos que tuvieran hijos que tuvieran hijos y sojuzgar la Tierra para librarla de los poderes destructivos y caóticos que permanecían desenfrenados fuera del huerto (ver Génesis 1:28). No significaba que Dios no gobernaría aquí. En su plan soberano, las cosas no estaban completas sin que la gente tomara su lugar de autoridad a través de su relación con Él. Read more: La sanidad y el Reino

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VIDA CRISTIANA