Debe ser obvio para todos que el objetivo final de la extrema izquierda es reinterpretar o cambiar la primera enmienda para derogar la libertad de religión y de expresión.

Desde la legalización de los matrimonios del mismo sexo en ciertas jurisdicciones, los activistas de la izquierda han sido animados a igualar su causa con los derechos civiles fundamentales. Además, parece claro que la presente administración sostiene una posición en la cual los derechos homosexuales sobrepasan los de la libertad de religión.

Dicho esto, el frente de batalla mayor ahora ha cambiado de luchar para proteger la definición bíblica del matrimonio a la libertad de religión. Debido a que jueces federales activistas han anulado las leyes estatales que prohíben el matrimonio del mismo sexo (California, Virginia, Wisconsin y Pensilvania, por mencionar algunos), parece que los que abogan por el matrimonio tradicional han perdido la batalla legal por ahora. Pronto vamos a ver un mover (legal) en EE. UU. dirigido a forzar a todos los clérigos a oficiar bodas homosexuales independientemente de los estatutos de la iglesia o los puntos de vista doctrinales a lo Dinamarca.

Ahora más que nunca los pastores necesitan usar sus voces proféticas para proteger la libertad de culto o ¡pronto veremos el día cuando el sistema legal de la nación se tornará  totalmente contra la libertad de conciencia! Los pastores que se mantienen silenciosos o que predican su propio un evangelio inofensivo que evita asuntos sociales, pronto serán forzados (como el resto de nosotros) a casar parejas del mismo sexo o se arriesgan a ya sea ser multados, peder su exención de impuestos u algo peor. Los que se atreven a predicar la posición bíblica sobre la sexualidad quizás sean hasta acusados de expresarse con odio o hasta de ir a la cárcel.

No es muy tarde para detener la oleada que intenta destruir la primera enmienda. Lamentablemente, muchos pastores e iglesias  parecen pensar que todo sigue como si nada y no entienden los tiempos, o cuánto la presente administración ha cambiado las normas culturales y éticas de nuestra herencia judeo-cristiana.

El país que amamos y servimos se ha tornado en contra de la ley moral de Dios y el sistema legal que una vez protegió las iglesias creyentes en la Biblia ahora se le ha vuelto en contra. Para recuperar los valores bíblicos, Estados Unidos no solo necesita un avivamiento, desesperadamente necesita una reformación.

―Traducido de CMNewsDaily, 12 de junio de 2014. El obispo Joseph Mattera es el pastor de la iglesia Resurrection Church en Brooklyn, NY, EE. UU. y el autor de Gobernar en las puertas por Publicaciones Casa.

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VIDA CRISTIANA