El Evangelio de Lucas comienza con una narración muy convincente. Un ángel visita a dos personas, lleva a cada uno una palabra, sin embargo, hay dos resultados diferentes. Antes de romper la canción y el silencio es importante tener en cuenta los elementos comunes integrados en este relato.

La santidad y la adoración siempre atraen su presencia. En primer lugar, ¿que atrajo a Dios a estas personas? ¿Por qué Dios entrega una palabra a algunas personas y no a otras? Dios es atraído por la adoración y la santidad. El versículo 11 de Lucas 1, El Ángel del Señor se le apareció de pie en el lado derecho del altar del incienso. El altar del incienso no es más que el altar de adoración. La adoración siempre atrae la presencia de Dios.

Luego, el ángel, versículo 27, fue enviado a una virgen. La virginidad es una forma de santidad. La santidad siempre atrae la presencia de Dios. Dondequiera que usted tenga adoración, Dios se mostrará. Dondequiera que usted tenga santidad, Dios se mostrará.

Vivimos en una época donde la adoración y la santidad están bajo asalto. Tenemos iglesias tecnológicas, iglesias estratégicas, iglesias digitales, iglesias de mercadeo, iglesias basadas en la web e incluso iglesias Facebook, YouTube y Twitter, pero sobre todo lo que Dios busca es una Iglesia Santa que lo adore en Espíritu y en verdad, Juan 4:24.

Cristo no va a regresar por una iglesia muerta, Él no va a volver por una Iglesia dividida, Él no va a volver por una iglesia derrotada. Él regresará por una Iglesia santa, una iglesia adoradora, una iglesia gloriosa, Efesios 5:27.

Espera, hay una diferencia importante entre Zacarías y María. Para Zacarías, Dios estaba respondiendo una oración: "Tu oración ha sido contestada, dijo el ángel". Pero para María, Dios no estaba respondiendo ninguna oración, Dios la eligió y le dio algo increíble, algo que ella ni siquiera estaba pidiendo.

¿Estás listo para esto? La adoración de Zacarías atrajo la bendición, sin embargo, la santidad de María atrajo el favor de Dios. La adoración atrae la bendición, pero la santidad atrae el favor de Dios. Aquí está la palabra del Señor para ti: "Si me adoras, te bendeciré, pero si vives en santidad te daré cosas más grandes de las que jamás hayas pedido". Como cuestión de hecho, si vives en santidad, no tendrás que ir detrás de la gloria, ¡la gloria vendrá por ti! Antes de que Dios entregue una palabra, ¡el temor debe morir!

Antes de que el ángel entregara la Palabra del Señor, se refirió al temor en la vida de ambos. No recibes una palabra y luego reprendes el temor, sino que debes librarte del temor con el fin de recibir la Palabra. El temor y la fe no pueden ocupar el mismo espacio. El temor tiene que irse. ¿Por qué? El temor es la entrada del enemigo, la ansiedad su puerta y la incredulidad su ventana.

Antes de que Josué conquistara la tierra prometida, Dios miró a Josué y le dijo: 'No temas',( Josué 1:9). Antes de que Gedeón derrotara a los Madianitas, Dios dijo: 'No temas', (Jueces 6:23). Antes de que Pedro entrara en la aventura de caminar sobre el agua, Jesús le dice: ¡No temáis! (Mateo 14:27). Cuando Dios dice NO TEMAS significa que algo increíble ¡viene en camino!

La palabra del Señor siempre buscará el vientre de la expectativa. Siempre empieza con una palabra. "En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios" (Juan 1:1). Los milagros de Zacarías y de María no comenzaron con 20 pasos hacia la felicidad o 10 pasos para la realización o 7 pasos para el éxito o 3 pasos para las riquezas, comenzaron con una Palabra. Cómo respondamos a la Palabra de Dios determinará si terminamos con una canción o terminamos en silencio.

Ambos recibieron una visitación, ambos enfrentaron el miedo, ambos recibieron una palabra, pero uno terminó cantando y el otro terminó en silencio. La respuesta de Zacarías, versículo 18 "¿Cómo puedo estar seguro de esto?", la respuesta de María, versículo 34: "¿Cómo será esto?".

Parecen la misma respuesta, pero no lo son. ¿Por qué María terminó cantando y Zacarías terminó silenciado por Dios? Porque María, básicamente, dijo, OK, yo lo creo, yo sólo quiero saber el proceso. Sin embargo Zacarías dijo: Yo no lo creo, pruébalo, y convénceme. María cuestionó el proceso, pero Zacarías dudó de los resultados. ¡No dudes los resultados! El silencio o una canción. María cuestionó el proceso, pero Zacarías dudó de los resultados. ¡No dudes de los resultados! Dios quiere sorprenderte.

—Rev. Samuel Rodríguez, presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano (NHCLC), la organización hispana cristiana más grande en los Estados Unidos la cual representa a más de 34,000 iglesias.

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