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A principios de éste año la banda irlandesa U2, presentó en el mercado su más reciente disco musical "No Line on the Horizon" [Ninguna línea en el horizonte] con una temática más "meditativa sobre el tema de la peregrinación". El 27 de febrero, U2 hizo una aparición en público en Live Lounge, seguida de un concierto en la azotea de la cadena televisiva BBC de Londres, rememorando la última presentación en vivo de The Beatles hace más de 40 años.

La temática de Bono hace un ruido continuo en mi cabeza. La búsqueda espiritual de un hombre que llega a multitudes conlleva la profunda necesidad de la humanidad de encontrarse con el Creador, en un encuentro sin límites, sin líneas en el horizonte. Es que cuando buscamos a Dios sin ponerle límites (el templo, la casa donde hacemos estudios bíblicos, un retiro espiritual, un campamento, etc.) encontramos que ese mismo Dios, que es incontenible, da sentido a nuestra existencia y nos promueve a aventuras más allá del horizonte conocido. Muchas veces, estamos embebidos en una costumbre que no nos permite ver la fuente creativa del Señor en nuestra vida y comenzamos a poner listones que delimiten hasta donde podemos llegar.

Cuenta la Biblia que en cierto momento Jesús estaba a orillas del mar (ver Lc. 5:1-11). La gente lo acosaba y Jesús ya quería un poco de tranquilidad. Ve dos barcas, con sus tripulantes limpiando las redes después de una infructuosa salida desde la noche anterior. Jesús se acerca y le dice a Simón, el capitán y dueño de las embarcaciones: "Lleva la barca hacia aguas más profundas" (v. 4, NVI). Pero no se quedó con eso, sino que agregó: "y echen allí las redes para pescar". Simón miró a Jesús. Estaba cansado y era un experto pescador. No pudo más, aceptó el desafío, pero no sin decir lo que pensaba: "Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada. Pero como tú me lo mandas, echaré las redes" (v. 5). De pronto, no hubo más líneas en el horizonte, no más límites absurdos. La pesca fue increíble. Casi se hunden. Las barcas parecían quebrarse de la cantidad de peces que consiguieron pescar. ¡No hubo límites! Como no los hay en el futuro promisorio que tenemos en Jesucristo. Las bendiciones de Dios para tu vida pueden hacer que tu barca se llene, de tal manera que parezca que se puede quebrar. En ese preciso instante, te das cuenta que no hay una línea en el horizonte. Que la visión de Dios es tan infinita y tan gigantesca que no hay forma de delimitarla.

La búsqueda de Bono es la búsqueda de todos

El cantante de U2 es un místico para muchos. Para otros, un religioso moderno. Para Dios, un hijo más que en su limitada humanidad busca encontrarse con Él. "Yo estaba justo ahí de arriba abajo. En el borde del universo conocido, donde quería estar", expresa en una de las canciones. Busca, necesita salir del límite que lo margina en la pobreza espiritual. Es que el hombre en su ADN lleva el código genético de Dios y sabe que no hay líneas en el horizonte.

Simón, estaba atontando por tan impensable pesca. Como si fuera su primera vez. Es que estaba cansado y nada había pescado en ese lugar. ¡No era posible! Sin embargo, miró ambas barcas, llenas de peces pescados. Agotado de ir contra la corriente, miró a Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor; soy un pecador!" (v. 8b). Reconoció la autoridad del Hijo de Dios. "Yo estaba justo ahí de arriba abajo. En el borde del universo conocido, donde quería estar", tal vez pensó.

"No temas; desde ahora serás pescador de hombres", le dijo Jesús a Simón (v. 10b). A partir de ese momento, del mismo minuto en que Simón reconoció la autoridad de Dios Hijo, los límites fueron corridos hacia más allá del horizonte.

Lo importante es entender que fuimos llamados a una pesca mayor. ¿Cuántas veces estamos parados en el borde del universo admirando la belleza de todo lo creado por Dios para el disfrute de la humanidad, y sentimos que nada de eso nos pertenece? ¿Cuántas veces miramos alrededor y vemos tanta necesidad que parece no afectarnos, pero en realidad estamos diciéndonos: ‘Yo no puedo'? Lo importante es entender que fuimos llamados a una pesca mayor.

Sin lugar a dudas, Bono sabe, conoce, que cada vez llega más allá de su propia capacidad. Se supera en cada disco, en cada show, en cada concierto. Nosotros, en cambio, nos olvidamos casi sistemáticamente que fuimos llamados a ser pescadores de hombres. No tenemos límites, pero pareciera que no lo sabemos. Nuestro potencial se queda en eso, en algo que podría llegar a ser, pero que en acción no es. Siendo águilas preferimos ser un ave rastrero, picotear del piso las migajas y mirar al cielo como otras águilas vuelan alto.

¡Éste es el momento!

"Lleva la barca hacia aguas más profundas". Es tiempo de pensar y afianzarnos en la orden de Jesús. Ir hacia los lugares que creemos estériles y tener una pesca milagrosa. Darnos cuenta que cuando entendemos la dimensión espiritual de la vida con Cristo, llevaremos nuestra vida a aguas profundas para encontrar aquel desafío que nos encamina hacia el plan perfecto de la voluntad de Dios. Sí, es muy probable que debamos ir hacia el lugar de donde venimos, y conocimos un fracaso momentáneo, desde lo humano. Pero es importante, escuchar la voz de Jesús diciéndonos hacia dónde debemos dirigirnos. Cuando esto sucede, que escuchamos y obedecemos aunque acabamos de llegar de ese mismo lugar, un milagro se produce y todo lo que antes no era, pasa a ser lo que debe ser. Donde antes encontramos un NO, ahora tenemos un SI y la seguridad que viene de parte de Dios. No hay límites para el poder de un Dios Creador y creativo, cuando decidimos estar justo allí, en el borde del universo, como Bono, deseando estar en ese preciso lugar.

Tal vez, desde mucho tiempo, estás deseando llegar a un oasis. Un lugar de descanso. Llevas años pensando en desafíos nuevos, en sentirte muy bien y contenido con cosas que desconoces. Quieres dejar un legado. Sabes que lo mejor es agradar a Dios, pero lo que está delante de ti parece muy osado. Es hora que lleves tu bote más adentro del mar, a aguas profundas de la fe y llegues a pescar milagrosamente la bendición que Dios tiene preparada para ti.

¡Ninguna línea en el horizonte! Recuerda: ¡No hay límites! "Lleva la barca hacia aguas más profundas".

 


Dr.
Esteban Fernández es pastor y vicepresidente del Concilio Global Casa Sobre la Roca I.C.I. También es fundador presidente del ministerio de Capacitación "Nuestra Fortaleza". Puede escribirle a: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it..
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