istock 3042917 250x130La presencia sobrenatural será una dinámica destacada en el evangelismo del futuro, especialmente a medida que se desata el avivamiento. Cuando la presencia de Dios se manifieste fuera de la Iglesia en la forma en que lo hace en los altares, entonces la Iglesia estará adondequiera que usted vaya. El avivamiento, sin embargo, es la presencia de Dios manifestándose con una intensidad mayor y en una esfera más extensa, mayor que en algunos de nuestros mejores servicios en el altar.

De Charles Finney se decía que cuando “abría la boca, era como si estuviera apuntando con un arma”.Vio a alrededor de medio millón de personas venir al Reino a través de su ministerio.

Una mujer se oponía ferozmente al avivamiento de Finney. Tenía una voluntad muy firme y era muy influyente en la sociedad. Una noche Finney habló y luego se quedó después del servicio:

[Un hombre] se acercó corriendo a nosotros mientras salíamos y dijo: “Hay una señora en el banco aquel que no se marcha; está impotente. ¿No se acercará para ver qué le pasa?”. Fuimos y vimos allí en el banco a aquella señora de la que les he hablado, totalmente abrumada por la convicción… era incapaz de ponerse de pie y se hundía en el suelo”.

 Esa era la misma señora que le causaba problemas a Finney. La presencia de Dios la había derribado e impactado tanto con convicción que se había caído y no podía levantarse. Finney la ayudó y la guió a conocer a Cristo.

Arthur Wallis afirma: “El espíritu del avivamiento es la conciencia de Dios”. También es bastante evidente que en los avivamientos la conciencia del reino espiritual se eleva. Esto abre el camino para que las personas respondan a lo invisible en formas que pueden parecer dramáticas. En los avivamientos, la presencia de Dios comienza a sobrecoger a los individuos y a saturar las comunidades. Cuando Dios se muestra, la resistencia baja:

Los montes se derritieron como cera delante de Jehová, delante del Señor de toda la tierra. Los cielos anunciaron su justicia, y todos los pueblos vieron su gloria (Salmo 97:5-6).

Cuando Dios viene con su poder sobrenatural y su soberanía, no tolera la oposición a lo que está haciendo. Cuando las personas son testigos de cómo se deshace la oposición, esto impacta a otros y continúan las conversiones en un efecto dominó.

En los avivamientos la persona de Cristo ocupa el lugar central, junto con un anhelo de estar con Él y de cambiar todas las prioridades para acomodarlas a Él. Creo que la causa del síndrome de falta de atención en esta generación se debe al hecho de que las actividades y las personalidades de este mundo caído nunca fueron diseñadas para tener nuestra atención. Fuimos creados para la fascinación, para ser impactados por las cosas de Dios. Cuando un mover de Dios ocurre, las personas comienzan a ocuparse en placeres superiores que se producen al participar del banquete de la belleza de Cristo.

El avivamiento galés de 1904 se considera como uno de los avivamientos más impactantes desde el Pentecostés. Muchos conocen acerca del avivador Evan Roberts, quien se asocia con este despertar, junto con otros grandes comunicadores. Pero no fue ninguno de estos conferencistas ni programas de comités lo que encendió la llama. La llama se encendió en una reunión semanal de un grupo de jóvenes en New Quay, Cardigan, Gales, el 14 de febrero de 1904. El pastor Joseph Jenkins preguntó: “¿Qué significa Jesús para ti?”. La joven Florrie Evan, de catorce años, se levantó y gritó: “Yo amo a Jesús con todo mi corazón”. Su profesión genuina fue como un rayo del Espíritu Santo que golpeó a la congregación y toda la reunión se incendió.

Uno tras otro se levantaron y se rindieron completamente a Cristo. Un evangelista que estaba de visita trató de cerrar el servicio de adoración, pero “se fue más allá del control humano”. Las noticias del servicio se extendieron en toda la zona a medida que aquellos jóvenes testificaban en otras iglesias. Aquellas palabras se convirtieron en las primeras gotas de un derramamiento internacional divino a medida que el fuego se extendía rápidamente a los jóvenes que estaban en la zona de Cardiganshire. En cuanto a Florrie, no se hubiera imaginado que su corazón ardiente y su celo por Jesús lanzarían a las naciones a un avivamiento masivo. Cuando los perdidos ven una mirada de amor sobrenatural en nosotros, son impulsados a Jesús como por un magnetismo divino.

―Tomado del libro Yo soy tu señal  por Sean Smith. Publicado por Casa Creación. Usado con permiso.

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