Hemos conocido una gran cantidad de gente que hablan y hablan de sus sueños, pero que no hacen nada al respecto. Son excelentes para formular visiones y conjurar planes elevados, pero son incapaces de implementar un plan de acción para hacerlos realidad. Queremos animarle a descubrir cómo convertir sus sueños en realidad. No se conforme con metas que se quedan en la teoría y en lo especulativo. Diseñen un plan y una estrategia para alcanzar sus metas y cumplir con sus aspiraciones. Al hablar con parejas de matrimonios acerca de cómo sus sueños se sobreponen a su situación financiera, siempre sugerimos los pasos siguientes:

1. Comiencen con el fin en mente. Esto significa saber donde quieren terminar incluso antes de pensar en cómo llegar allí. Hemos trabajado con mucha gente que le es sumamente difícil salirse de la perspectiva del corto plazo. Parecen ser incapaces de ver más allá de las circunstancias inmediatas, o posiblemente no más allá de algunos años en el futuro. Es importante tomar una mirada a largo plazo e imaginarnos como va a ser nuestra vida y nuestro matrimonio una vez que el sueño se haya cumplido. Una vez que saben donde quieren terminar, entonces pueden comenzar a idear un plan de acción.

2. Definan su sueño con la mayor precisión posible. Algunas veces cuando les preguntamos a nuestros clientes acerca de sus sueños, ellos dicen: "Retirarme temprano" o: "Siempre he querido viajar por el mundo". Esas son buenas ideas generales, pero esas personas necesitan aclarar y precisar más sus sueños. Unas respuestas más útiles podrían ser: "Me voy a retirar no más tarde de los cincuenta y ocho años", y: "Cuando cumpla sesenta y cinco, quiero haber visitado cada país de mi lista de diez países favoritos. Cualquier lugar que visite después de eso es ganancia". Entre más específico sea su sueño, las probabilidades de que lo alcancen son mejores.

3. Establecer metas en crecientes y puntos de revisión. Con su destino exacto en mente, comiencen a dividirlo en pasos que puedan lograr hacerlos avanzar hacia su meta final. Si no tienen manera de medir su avance, nunca van a saber si se están moviendo en la dirección correcta. Supongamos que su meta es recortar su horario a medio tiempo dentro de quince años para que puedan ofrecerse como voluntarios para ayudar a niños menos afortunados. Para hacerlo, van a necesitar ahorrar $60,000 dólares para suplementar sus ingresos (además de los ahorros del retiro). Se vuelve una cuestión simple de aritmética: en cinco años van a necesitar $20,000 dólares en el banco; en diez años necesitaran $40,000, y así. Una manera todavía mejor para segmentar sus metas es en incrementos anuales, lo que brinda un sentido de logro y avance a medida que se mueven hacia delante. En este caso, necesitarían ahorrar $4,000 dólares cada año. Eso suena un poco menos atemorizante que necesitar acumular $60,000 dólares.

4. Revisen su avance de manera periódica. Si tienen metas acumulativas, es fácil evaluar como van. Comparen en el estatus actual con el lugar en el que deberían estar con respecto a su plan de largo alcance. Quizá quieran establecer una fecha de revisión anual (año nuevo o su aniversario de bodas) para monitorear su progreso.

5. Si se salen de ruta, hagan los ajustes necesarios. En algún punto del camino, quizá sepan donde se salieron de curso. Probablemente gastos imprevistos u otros reveses han hecho más lento su progreso. Puede ser que sus metas acumulativas eran irreales para empezar. En lugar de permitir que los obstáculos los estén descarrilando a cada rato, haga las correcciones y ajustes a su plan. Quizá necesiten extender el tiempo o reducir la escala de su meta final, como retirarse a los cincuenta y ocho en lugar de a los cincuenta y cinco, o planear visitar ocho países extranjeros en lugar de diez.

6. Incluya algunas metas "de esfuerzo" a lo largo del camino. Además de sus metas acumulativas, traten de incluir algunas metas que requieran un esfuerzo extra, pero que les ayuden a avanzar más rápido. Por ejemplo, si su meta es ahorrar $4,000 dólares anuales, quizá se puedan decir a sí mismos: Este año voy a ajustarme el cinturón bastante y voy a ahorrar $6,000. Inventen maneras creativas de cómo esforzarse. Nosotros animamos a nuestro personal y a nuestros clientes a incluir metas en las que se tengan que esforzar cada semana, cada mes y cada año. Se van a sorprender lo mucho que puede lograr cuando se esfuerzan.

7. Manténganse dispuestos a cambiar y flexionarte. Nuestros valores y prioridades tienen la manera de cambiar a lo largo de los años y algunos de nuestros sueños se vuelven obsoletos. Eso está bien. Aferrarse a las metas por las que ya no se está apasionado no tiene sentido. Para nosotros, tener hijos produjo un gran cambio en nuestras prioridades. Algunas metas anteriores tenían que ver con cosas que queríamos lograr como pareja. Pero cuando les dimos la bienvenida a nuestros muchachos en la familia, reemplazamos nuestras metas "para dos" con metas "para cuatro".

8. Ríndanse cuentas entre sí. Es casi imposible lograr sus metas financieras sin rendirse cuentas en su relación. Sus sueños más grandes les brindan la mejor oportunidad para trabajar juntos con el fin de que se cumplan. Esto requiere dedicación y compromiso de ambos cónyuges y van a necesitar responderse mutuamente a lo largo del camino.

-- Extracto tomado del libro El dinero y la sensibilidad de Bethany y Scott Palmer. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.
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VIDA CRISTIANA