Tener un corazón agradecido es muy importante. Tenemos que ser agradecidos y expresar las gracias (vea 1 Tesalonicenses 5:1). Necesitamos expresar nuestra gratitud a Dios y a la gente que Él usa para ayudarnos y bendecirnos. Sea agradecido por las cosas pequeñas así como por las grandes.

A menudo doy gracias a Dios por el agua caliente en la que me baño. Pienso en todas las personas en el mundo que no tienen siquiera agua limpia, y menos agua caliente, y pienso cuán bendecida soy por ir al grifo cada vez que lo desee y tener agua limpia, fría y caliente.

Agradecer con voz audible nos ayuda, porque cuando lo hacemos, también nos recordamos otra vez cuán bendecidos estamos. Es fácil caer en la trampa de mirar lo que no tenemos y quejarnos por eso, pero Dios mira a las personas que son agradecidas y dan gracias en todas las circunstancias. Hay algo bueno en todas las cosas si lo buscamos.

Recuerdo un tiempo cuando pedía a Dios que me diera algo que deseaba y me mostró que

hasta que no dejara de quejarme por lo que ya tenía, no tenía sentido que me diera nada más porque, finalmente, me quejaría de eso también. ¿Por qué Dios nos daría más si nos quejamos por lo que ya tenemos? La queja entristece y apaga al Espíritu Santo.

Dar gracias en todas las cosas es la voluntad de Dios para nosotros, según 1 Tesalonicenses 5:18. Si no nos sometemos a su voluntad en algo como es el dar gracias, por decir así, ¿cómo esperamos que nos conduzca a mayores cosas? Mucha gente desea saber cuál es la voluntad específica de Dios para su vida, pero ni siquiera han cumplido su voluntad general para ellos (lo que su Palabra dice a todos nosotros). Vemos su voluntad a través de toda la Biblia en las enseñanzas para ser agradecidos, andar en amor, dar, arrepentirnos de nuestros pecados, permanecer en paz, y otras. Mientras nos esforzamos en obedecer a Dios de esta manera, Él nos revela y nos guía hacia su llamado específico y su voluntad para cada uno de nosotros.

Le animo a tomar unos momentos cada día y elegir pensar en todas las cosas y las personas con las que Dios lo ha bendecido, y exprese audiblemente su gratitud a Él. Además, toma el hábito de expresar gratitud a quienes le ayudan y mejoran su vida. De esta manera, puede estar seguro de que está cumpliendo la voluntad de Dios.

--Tomado de La Biblia de la Vida Diaria de Joyce Meyer. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.

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VIDA CRISTIANA