handsLa profecía con imposición de manos es una manera poderosa de lanzar a las personas a su llamado y su destino. Pablo le dijo al joven Timoteo: "No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio" (1 Tim 4:14).

Un estudio del poder de la oración con imposición de manos a lo largo de la Biblia es beneficioso para entender cuál es su parte cuando se combina con la profecía. Muchas bendiciones diferentes pueden impartirse mediante la imposición de manos combinada con la profecía: "Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él y lo pondrás delante de sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca" (Nm 27:18-20).

Hay ciertas unciones que se reciben directamente del Señor, pero hay otras que llegarán exclusivamente mediante la oración con imposición de manos.

Cuando el Señor desea ascender y exaltar a una persona en el Reino, con frecuencia lo hará mediante la imposición de manos. Vemos esto en la vida de Josué. Moisés recibió instrucciones del Señor de imponer sus manos sobre Josué con el propósito de establecerlo como el líder para la siguiente generación de Israel.

Cada nueva generación necesita un nuevo liderazgo, y el Señor eleva y exalta a quienes tienen el espíritu correcto. Josué es descrito como "varón en el cual hay espíritu" (Núm 27:18). En otras palabras, él era la persona con el espíritu correcto para ser el siguiente líder.

Josué no se ascendió a sí mismo; esperó al ascenso del Señor. Hay demasiados ministros que tratan de ascenderse a sí mismos y sus ministerios. Son como Adonías, el hijo de David, que preparó carros y hombres a caballo y se declaró a sí mismo el siguiente rey (1 Reyes 1). Por otro lado, se habla de Josué como el servidor de Moisés (Josué 1:1). Él era un fiel servidor de Moisés.

Debido a que fue muy fiel a Moisés, el Señor lo ascendió para ser el siguiente líder de Israel. Para hacer eso, el Señor le dijo a Moisés que impusiera sus manos sobre Josué y le transfiriera el manto espiritual de autoridad para el liderazgo.

Se ordenó a Moisés que hiciera eso abiertamente, delante de la congregación. Todos necesitaban ver a la persona sobre la cual Moisés impuso sus manos. Esto es un ejemplo de la razón por la cual es tan importante la ordenación pública. Moisés quería que el pueblo fuese capaz de identificar al próximo líder. Si ellos veían a Moisés imponer sus manos sobre Josué, no habría duda alguna en sus mentes en cuanto a quién iba a sustituir a Moisés.

También se ordenó a Moisés que le diese a Josué un "cargo". Según la definición del diccionario Webster, un cargo significa "imponer una tarea o responsabilidad sobre" la persona que es la receptora de la imposición de manos y que ahora tiene una responsabilidad que cumplir. Pablo le dio un cargo a Timoteo (2 Tim 4:1-2). Un cargo es una solemne responsabilidad dada por el líder al receptor.

Los líderes espirituales necesitan tener una revelación del tremendo poder que pueden liberar mediante la oración profética con imposición de manos. Dios ascenderá y bendecirá a aquellos sobre los cuales los líderes impongan manos. Los líderes necesitan tener un espíritu profético para discernir a los "Josué" que el Señor pone bajo su autoridad.

--Extracto tomado del libro Todavía Dios habla de John Eckhardt. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.

 

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