¿Debemos preocuparnos por lo que piensen los demás? Gabe y yo comenzamos a darnos cuenta de que la pregunta más importante es: ¿Y si los jóvenes que aún no son creyentes tienen razón acerca de nosotros? ¿Qué falta en nuestro retrato de la fe cristiana para las nuevas generaciones? Si hemos fallado en representar la gracia que Jesús ofrece (si hemos sido malos representantes de un Dios santo y amoroso) entonces, definitivamente, lo que ellos piensen de nosotros importa. Si no hemos sido lo cristianos que debemos, entonces cargamos con la responsabilidad del problema; y con la solución.

Al tratar de entender las reacciones de la gente hacia el cristianismo, hay cuatro razones por las que las percepciones importan.

1. Lo que la gente piense de los cristianos influencia la manera en que nos responden. Muchas personas toman una decisión consciente de rechazar el mensaje del cristianismo, o de evitar las iglesias, por su opinión sobre la fe. Las actitudes de la gente impulsan sus

acciones. Por ejemplo nuestra firma ha realizado investigaciones basada en la comunidad local para cientos de iglesias. Muchas congregaciones son percibidas en los mismos términos negativos: criticonas, aburridas, poco sinceras, arrogantes, anticuadas, irrelevantes y demás. Lo que suele ocurrir es que estas imágenes están basadas en experiencias específicas que los de afuera han tenido con esa iglesia en particular. Así que las imágenes negativas no son inventadas o sin base. Los jóvenes de entre los de afuera han decidido evitar las iglesias y rechazar la relación con el cristianismo porque la fe parece estar en conflicto con el tipo de personas con las que se relacionan.

2. Lo que las personas piensan acerca de los cristianos nos debería ayudar a seguir objetivos. Los de afuera nos siguen diciendo que los cristianos no son realistas o transparentes acerca de sí mismos. Una perspectiva importante es "uno es lo que es, no lo que dice que es". No obstante, como cristianos, necesitamos realizar evaluaciones continuas de nosotros mismos para descubrir las maneras en que nuestra vida no refleja de manera precisa lo que profesamos, entonces podríamos discernir mejor lo que decimos y cómo lo decimos. Quizás podamos darnos cuenta de que la gente no cambia su percepción solamente porque no estemos de acuerdo.

3. Lo que la gente piensa de los cristianos puede cambiar. Otra razón por la que los cristianos deberían preocuparse por la imagen de su fe es que las actitudes de las personas están en constante movimiento, particularmente, en una sociedad que es tan fluida y dinámica como la nuestra. Solamente hace una década la fe cristiana no estaba generando una hostilidad intensa como ahora. Si la fe cristiana tiene problemas ahora, el ambiente siempre cambiante significa que tendremos oportunidades mañana de cambiar esas percepciones. Esto no va a suceder si solamente tratamos de hacernos ver bien. La reputación de la fe cristiana nunca debería ser gestionada o manipulada por los medios, pero podemos cambiar la manera en que somos conocidos a través de volvernos más semejantes a Cristo.

4. Lo que la gente piense acerca de los cristianos refleja sus historias personales. La fe casi cristiana afecta su vida, quizá más de lo que se pueda dar cuenta. Al interactuar con sus amigos, las etiquetas "hipócrita", "proselitista", "antihomosexual", "retraído", "demasiado involucrado en la política" y "criticón" están soldadas a lo que muchas personas piensan de usted. No le tiene porqué gustar esto, pero es un hecho de nuestro complejo mundo.

Si usted es un pastor, su iglesia tiene que tratar con la imagen del cristianismo cada vez que usted envía un comunicado por correo, en cada instancia en la que usted interactúa con los funcionarios de la ciudad, y cada vez que usted invita a personas que no asisten a alguna iglesia a su congregación. Si usted es un profesional que trabaja en otras industrias como la ciencia, la educación, los medios y demás, su trabajo y su testimonio son afectados por la imagen que la gente conjura en su mente cuando se enteran de que usted es cristiano. Esto es importante porque tanto como quiero ayudarlo a entender los patrones nacionales, es finalmente su responsabilidad interpretar esas tendencias en su contexto y para las decisiones que toma cada día sobre la manera en que le representa el cristianismo a los demás. ¿Hay un equilibrio apropiado en su vida entre gracia y verdad? Jesús estaba preocupado por la reputación de su Padre en los cielos. ¿Y usted? Su vida le muestra a los demás como es Dios.

--Extracto tomado del libro Casi cristiano de David Kinnaman y Gabe Lyons. Una publicación de Casa Creación. Usado con permiso.

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VIDA CRISTIANA