Pentecostales hispanos "abrazamaderos"

"De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan" (Salmo 24:1). Primero, déjeme contarle sobre el mensaje y el espíritu incrustado en un madero. Ningún otro símbolo incorpora la pasión y la promesa como la cruz. Un simple símbolo representado por dos pedazos de madera, uno vertical y otro horizontal, marcan satisfactoriamente la esperanza eterna de la gloria a toda la humanidad. La avenida Madison y las campañas multimillonarias no han sido capaces de reproducir la lealtad, el compromiso y hasta la alianza multigeneracional a un mensaje expresado por medio de una marca, no escrita en la madera, sino encarnada en el espíritu de gracia y vida eterna que representa.

El símbolo universal del cristianismo a gritos y con desenfrenada persuasión, no sólo expresa un mensaje de lo que vendrá, sino también de lo que la vida es verdaderamente: una cruz. Jesús dijo: "Ven, sígueme, toma tu cruz".

La cruz es tanto vertical como horizontal. Verticalmente, nos mantenemos conectados a Dios, su reino, la vida eterna, la verdad espiritual, los principios divinos y la gloria. Horizontalmente, a nuestra izquierda y derecha, existimos rodeados y revelados a través de la comunidad, las relaciones, la familia, la creación, la cultura y la sociedad.

Por mucho tiempo la gente ha vivido ya sea vertical u horizontalmente, pero pocos, hasta en el liderazgo cristiano, han logrado vivir, hablar, equipar, liderar y ministrar desde ambos planos, el vertical y el horizontal, de la cruz.

Simplemente, la cruz es tanto vertical como horizontal, redención y relación, pacto y comunidad, reino y sociedad, es rectitud y justicia, salvación y transformación, ethos y pathos, Juan 3:16 y Lucas 4, interiorizar y transacción, Billy Graham y el Dr. Martin Luther King, fe y política pública, oraciones y activismo político, santificación y servicio, La Nueva Jerusalén y la Ciudad de Nueva York.

Históricamente, el entorno etnocultural dicta realidades que limitan la esfera del liderazgo cristiano de un plano a otro. Por ejemplo, en el siglo 20, los evangélicos caucásicos se enfocan fundamentalmente en el vertical, Billy Graham y el mensaje de la salvación. Hasta políticamente los asuntos traídos a colación por esta circunscripción limitan la agenda de dos puntos importantes: el matrimonio tradicional y el apoyo a la vida.

Por otro lado, los cristianos afroamericanos se enfocan y canalizan la gran mayoría del liderazgo y el servicio cristiano al plano horizontal, hablan de asuntos de justicia como el racismo, la discriminación, la pobreza, la educación, la privación del derecho a representación política y la igualdad.

Para asegurar nuestro futuro, el liderazgo cristiano se debe parar y operar desde la parte más fuerte de la cruz, donde se cruzan la parte vertical y horizontal, el centro, el nexo de la gracia y la esperanza.

Necesitamos una iglesia comprometida con salvar a los perdidos y transformar nuestras comunidades, que hablen del pecado y confronten la injusticia, una iglesia comprometida con ambos: la rectitud y la justicia. No es uno o el otro, sino son ambos.

Por lo tanto, permítame ser lo suficientemente osado como para declarar que un nuevo movimiento evangélico se está levantando en nuestra nación. Es un movimiento comprometido, no con la agenda del elefante (Partido Republicano) o del asno (Partido Democrático), sino con la del cordero. En la misma medida, el asunto que sirve como una plataforma movilizadora para el nuevo movimiento no es otra cosa que la administración bíblica de la creación de Dios o como muchos han acuñado la frase, Creation Care (Atención a la Creación).

Hace diez años, la idea del activismo evangélico dirigido a proteger el ambiente hubiese tenido que ser como mucho exagerada y como mínimo sacrílega, ante los ojos de muchos en la comunidad. Después de todo, ¿cómo podemos entender la idea de unirnos a una causa dirigida por los ultra seguidores del secularismo que creen que la madre naturaleza es Dios y los malvados seres humanos son los culpables de la destrucción que merece de la exterminación corporativa?

Entonces, el punto culminante. Los líderes ambientalistas reconocen que sin la inclusión del imprescindible apoyo de la idea de proteger la creación de Dios, sería difícil engranar a la ciudadanía para abogar por una causa que desesperadamente necesita acción. Las conversaciones se transforman en relaciones y las convergencias reconciliadoras hacen triunfar el extremismo en ambos lados.

Esta coalición de culturas del reino multigeneracional y multiétnico asegurará que el apoyo a favor de la mayordomía bíblica de la creación de Dios sea permanentemente parte de la justicia social del ADN de la comunidad evangélica. Más para el año 2050 la mayoría de los evangélicos en EE.UU. no serán caucásicos. En otras palabras, si la comunidad evangélica se convierte en una más activa en la protección de la creación de Dios, está verdaderamente en las manos de las comunidades étnicas.

A través de 25,434 iglesias, la Conferencia Nacional de Liderazgo Hispano Cristiano (NHCLC, por sus siglas en inglés), la NAE hispana, está comprometida a servir como fuerte defensor dentro de los 50 millones de la gran comunidad hispana de la plataforma de Creation Care que reconcilia la verdad bíblica con la mayordomía de la creación de Dios.

De hecho, la comunidad evangélica hispana este pasado abril abrazó una de las siete prioridades, Creation Care bajo la Stewarship Directive. En todo EE.UU. estamos comenzando a ser testigos de la aparición de Brown Evangelicals [evangélicos color café] que son "verdes" y latinos pentecostales que abrazan el madero; son desvergonzados, bíblicos y apasionados. Los abraza madero adoptan la cruz de Cristo y no el madero de adoración terrenal.

El futuro del movimiento Evangelical Creation Care luce prometedor, no sólo porque el cuidado de la creación está surgiendo como una prioridad para la iglesia étnica, el segmento de más rápido crecimiento de la Iglesia, sino también porque aunque Abraham quizás todavía se estremece e Isaac quizás no reclute la idea de apoyo ambiental, Jacob y José están listos para lanzar un nuevo movimiento de Jesús que se enfoca en esta misma causa.

Los hispanos dirigirán el camino de reclutar, movilizar y transmitir un mensaje evangélico de mayordomía y activismo que está centrado en Cristo y es bíblico.

Los evangélicos están por una cosa: la salvación. Nuestro mensaje más importante siempre debe ser Juan 3:16. Irónicamente, el cuidado de la creación puede que termine salvando un movimiento evangélico que está perdiendo jóvenes en manadas, mientras los evangélicos redimen la causa del cuidado ambiental por el bien mayor.

Al final del día, los evangélicos del siglo 21 pueden que sean bien conocidos por reconciliar tanto el elemento vertical y horizontal de la cruz, lo que resulta no sólo en la salvación de muchos, sino también en la salvación de toda una generación comprometida con la justicia y la mayordomía.

 

Rev. Sammy Rodríguez es el presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Hispano Cristiano (NHCLC, por sus siglas en inglés) o la National Association of Evangelicals hispana, que sirve a más de 25,000 iglesias hispanas en los Estados Unidos.

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