Durante sus años de adolescencia, el pastor Tommy Moya fue un destacado deportista que soñaba con convertirse en un pelotero famoso. Un instante con Jesús bastó para reemplazar sus sueños y destinarlo a las alturas.
Esposa de Claudio Freidzon, cofundadora en el ministerio, madre, líder, conferencista internacional y ahora autora. Betty Freidzon abre su corazón y comparte con transparencia sus cargas, anhelos y sueños.