Rick Warren

EL AUTOR QUE HA VENDIDO MILLONES DE LIBROS, ASEGURA QUE PUEDE AYUDAR A APROVECHAR AL MAXIMO EL TIEMPO QUE SE TIENE DE VIDA.
"Usted sabe que va a morir, de manera que lo que sea que vaya a hacer con su vida, lo mejor es que aproveche el tiempo y le saque el mayor provecho", expresó Warren sin rodeos.

A sus 50 años, Warren es el pastor de la iglesia Saddleback en Lake Forest, California, la cual fundó junto a su esposa Kay y siete personas en 1980. Hoy día es una de las iglesias bautistas de más rápido crecimiento, con 16,000 personas que asisten a los servicios semanalmente.

De su libro Una Iglesia con propósito se han vendido millones de copias en varios idiomas. El pastor y autor ha hecho apariciones en reconocidos programas de televisión, y hasta fue invitado a la Casa Blanca por el presidente Bush para participar de una reunión privada para ayudarlo en los preparativos del aniversario por los hechos del 11 de septiembre.

Warren es un hombre accesible que se gana el corazón de la gente. Como el hijo de un ministro bautista del sur que pastoreó pequeñas iglesias, "Warren se mantiene como un personaje de un pueblo pequeño, que fue tanto el presidente como el payaso de la clase graduanda a la misma vez", según escribió la revista Christianity Today.

Este tipo de descripciones no lo ofenden. "Por qué me voy a ofender, soy un hombre común y corriente. De hecho, igual lo es el resto de la gente. Dios sólo usa gente ordinaria", explicó. "El problema con muchos cristianos es que nos tomamos a nosotros mismos muy en serio, pero con Dios no hacemos lo mismo."

La gente alrededor del mundo está en búsqueda de un propósito, según señala Warren. Pero hacemos esto más complicado de lo que en realidad es. "Dios nos dice que hemos sido creados por cinco razones", manifestó Warren. "El propósito del ser humano excede por mucho a sus propios logros; no se trata de dar con la carrera perfecta y lograr metas. En realidad se trata de, '¿Por qué Dios me puso aquí en la tierra?', y esa respuesta sólo se encuentra yendo directamente a la Biblia."

En otro de sus libros de gran venta y el cual se ha traducido a 10 idiomas, Una vida con propósito, Warren crea la estructura para una vida con propósito para el resto de nosotros. En él explica que fuimos creados por Dios para llevar a cabo cinco propósitos: adorar, confraternizar, discipular, ministrar y evangelizar. Hasta que entendamos estos propósitos, "la vida no va a hacer sentido", manifestó Warren.

"La gente lo entiende al revés", añadió Warren. "Utilizan a Dios para su propio beneficio, pero la realidad es que fuimos creados para el beneficio de Dios, no viceversa."

Warren diseñó el libro para ser leído en un período de 40 días. ¿Por qué 40 días?

"Pienso que la Biblia es bien clara en que Dios considera que 40 días es un período significativo espiritualmente. Cada vez que Dios deseaba preparar algún individuo para determinado propósito, se tomaba 40 días", compartió el autor. Cabe señalar que este programa de 40 días ya se ha llevado a cabo en países como EE.UU., México, Costa Rica, El Salvador, Ecuador, Perú, Argentina y Paraguay. Al momento de ir a prensa más de 35,000 personas han participado de estas campañas.

Las Escrituras están repletas de este tipo de ejemplos, manifestó Warren. Tenemos el caso de la vida de Noé, la cual fue transformada en 40 días de lluvia. La vida de Moisés fue transformada al pasar 40 días en el Monte Sinaí. Los espías fueron transformados tras pasar 40 días en la tierra prometida. David experimentó un gran cambio tras el reto de 40 días que provocó Goliat. Jesús pasó 40 días en el desierto siendo tentado por el diablo.

"Aún los discípulos no fueron totalmente transformados hasta que pasaron 40 días con Jesús luego de su resurrección", añadió el autor.

Warren manifestó que los hombres particularmente necesitan este mensaje porque muchos luchan con el control, cuya raíz es la inseguridad.

"Mientras más insegura es la persona, más controladora se torna", explicó. "Cuando uno no entiende un propósito, trata de tomar las riendas y de darle significado a las cosas tomando control de lo que le rodea. Jesús no tuvo problema con el control porque supo exactamente para qué fue creado."

Warren señala que los hombres se tornan más seguros cuando pueden contestar efectivamente tres preguntas: ¿Quién soy?, ¿Importo?, ¿Cuál es mi propósito en la vida?

Cuando se puede contestar esto entonces la persona deja de ser insegura, y no le molesta relegar el control porque se lo entrega a Dios. "Cuando usted es regido por Dios, puede superar las circunstancias que Él permite en su vida", manifestó.

El autor también señala que muchas de las tentaciones que afronta el hombre se pueden superar al tener clara estas respuestas sobre la identidad. "¿Sabe por qué la gente es tentada?", manifestó. "Buscan respuestas en la pornografía, en relaciones ilícitas y demás, porque no conocen su identidad, su importancia ni su propósito. De manera que están tratando de llenar un hueco que nunca fue diseñado para ser llenado por sexo, es más ni por éxito."

Sin embargo, el modelo de 40 días de Warren no es una solución rápida. "No existe tal cosa como la madurez instantánea", aclaró. "Toma tiempo. Es un proceso lento."

Warren ha hecho de la madurez espiritual una prioridad en la iglesia Saddleback. Localizada en un terreno de 120 acres en los cerros del Sur de California, es una de las iglesias norteamericanas más grandes y conocidas.

En diciembre de 1979 Warren llegó a California con su esposa Kay y su hija bebé. No tenían un lugar donde quedarse ni mucho dinero. Desde el 1980 la iglesia ha ido creciendo poco a poco de manera que en los últimos siete años han bautizado más de 9,000 miembros, han fundado otras 30 iglesias y han enviado a miles de sus miembros en viajes misioneros alrededor del mundo.

La iglesia enfatiza bastante en la disciplina bíblica, remueven miembros por no participar o por no mostrar arrepentimiento por pecados cometidos; como tomar dinero prestado y rehusarse a pagar.

"Si está manchando el testimonio de la iglesia por su estilo de vida, definitivamente afrontaremos eso", explicó él. "Pienso que muchas iglesias hacen del acercarse a Cristo algo difícil, y del ser miembro algo demasiado fácil. Existe una gran diferencia. En Saddleback no pretendemos que los incrédulos actúen como creyentes sino hasta que se conviertan, pero sí lo esperamos de los miembros."

Los cristianos no se tornan apacibles intencionalmente, es que se ven en un mundo que nos dice que vivamos "el hoy y el ahora", señala Warren. Él piensa que esta forma de pensar a corto tiempo es el mayor problema que tienen los creyentes hoy en día.

"Muchos cristianos actúan como si la meta en la vida cristiana fuera vivir feliz, cómodo, en balance, con éxito, sintiéndose lleno, y eso no es. La Biblia nos enseña que la meta es prepararnos para la eternidad", manifestó.

Warren añadió que en parte esto se debe a los autores cristianos: "Muchos libros cristianos hablan de lo que yo llamo el 'Síndrome cielo en la tierra'. La vida no está supuesta a ser grandiosa aquí en la tierra. Dios está mucho más interesado en nuestro carácter que en nuestra comodidad. Él va a permitir toda clase de problemas. Vamos a orar y a decir: 'Oh, Dios por favor libérame de esto'. Gran parte del tiempo, Él se va a negar porque quiere que crezcamos en nuestra forma de ser".

Al infierno y de regreso

Los comentarios de Warren pueden que den a entender que es una persona fuerte, aunque él se describe como "un tipo alegre y amoroso".

Añadió: "Soy una persona normal a la que Dios ha bendecido".

Su esposa lo reitera. "Él no es sofisticado de ninguna manera", según le comentó a la revista Christianity Today. "Es un hombre muy chistoso".

A principio de su matrimonio, antes de fundar la iglesia, la pareja vivió "un vertiginoso descenso al infierno marital", según lo describió Kay. "Él pensó que se había casado con una chica dócil, ¡en realidad se había casado con un volcán!", añadió Kay.

Como se sentían demasiado avergonzados como para hablar con su familia y amistades en la iglesia sobre sus problemas personales, también eran muy orgullosos como para recibir consejería, Rick comenzó a sentir físicamente los síntomas del estrés.

"Entre mi quebrantamiento emocional y físico, estábamos al final del camino", explicó Kay. "Dios fue capaz de intervenir a pesar de nuestra resistencia en admitir que somos personas imperfectas."

No tenían dinero suficiente, por lo que cargaron a su tarjeta de crédito las sesiones de consejería. Rick dijo bromeando: "La 'Visa' salvó mi matrimonio".

"Fui a la terapia pensando que ella era la del problema, pero estando allí me di cuenta que tenía ciertas actitudes que no estaban ayudando a la causa. Cuento estas historias para que la gente sepa que nosotros también pasamos por problemas reales", explicó Rick.

Ahora la llama "mi mejor amiga, mi amor... Saddleback ni tan siquiera existiría si no fuera por ella".

"Nuestro compromiso con Jesucristo era más grande que nuestros problemas, y me alegra tanto que permanecimos juntos." Señala que Kay y él son abiertos a hablar sobre su pasado porque "el gran ministerio de una persona sale de sus debilidades, no de su fortaleza. Uno puede impresionar a distancia, pero sólo puede influenciar de cerca".

Warren añade este consejo para las parejas que están pasando por momentos difíciles: "¡Cierre la puerta de escape y bote la llave!".

Cuando el divorcio no es una opción, uno se dice: "Bueno, voy a hacer que esto funcione aunque me mate", manifestó. "Aprenda a ser humilde porque la Biblia dice que sólo por orgullo viene la contienda. Cada vez que tengan un desacuerdo es porque el orgullo está asomando su horrenda cabeza. Debe estar dispuesto a cambiar, crecer y adaptarse."

Al momento de ir a prensa la pareja está viviendo otro reto. Kay Warren padece de cáncer en el seno por lo que ha estado recibiendo sesiones de quimioterapia que la debilitan físicamente, aunque no espiritualmente. Su firme fe, las oraciones y el apoyo incondicional de su esposo y demás seres queridos, los está ayudando a superar este momento difícil. De hecho, Rick ha limitado sus múltiples compromisos para estar junto a Kay, a quien describe como "su amante, amiga, ayudante, admiradora y fanática número uno".

Los cinco propósitos

Le pedimos que nos explicara más a fondo los cinco propósitos que expone en su libro. En cuanto a estos comentó: "Una vez se conozcan y se pongan en práctica uno no tiene que vivir más preguntándose: '¿Señor, qué quieres que haga hoy?, sino que uno sabe cuál es la voluntad del Padre".

Añadió: "Nada es más fascinante que saber que Dios me está usando para hacer la diferencia por la eternidad. Una vez uno experimenta esa emoción, todo lo que uno desea es cambiar vidas, se convierte en un tipo de adicción", añadió Warren.

"Hay muchas 'buenas' cosas que puedes hacer con tu vida, pero estos cinco son los propósitos esenciales de Dios con los que se debe complir", explicó el autor.

1. Fuiste planificado por Dios para su deleite.

Warren explica, "Cuando me levanto por las mañanas me siento en mi cama y digo, 'Señor, ya sea que logre o no hacer algo hoy, deseo amarte y conocerte un poco más'". Añadió: "No importa lo que uno logre, si al final del día uno no conoce ni ama a Dios un poco más, perdió el tiempo. Dios sabe todo sobre nosotros y nos ama. Él desea conocernos, que lo conozcamos y lo amemos por igual".

Existe una palabra para este primer propósito: adoración. Esta palabra ha sido mal entendida por muchos cristianos, según asegura el autor. La adoración no es un estilo de música, sino llevar un estilo de vida que place a Dios.

"Los cristianos dicen que si es movido es alabanza; si es lento e íntimo es adoración. Bueno, la verdad es que no existe tal cosa como música cristiana. Si yo pongo un disco compacto que no tiene letras no sabría si es cristiano o no. Lo que sí existe son líricas cristianas."

Añadió: "La alabanza es un estilo de vida de rendición que dice: 'Dios, fui planeado para tu deleite, quiero conocerte, y quiero llegar a amarte'. Ese es el primer propósito del ser humano".

2. Fuiste formado para la familia de Dios.

La Biblia dice una y otra vez que Dios quería una familia. Él no nos necesita, explicó Warren, porque Dios es amor y existe en una relación para sí mismo en la Trinidad: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

"Dios no se sentía solitario, pero la Biblia dice que escogió crearnos ya que quería tener una familia; Él desea que formemos parte de su familia", indicó. "Por eso es que los primeros dos mandamientos son amar a Dios con todo el corazón y amar al prójimo como a uno mismo."

La palabra confraternizar, al igual que adoración, se ha mal interpretado, puntualiza Warren. "Hoy en día tener comunión significa sostener una conversación casual comiendo galletas y café", manifestó. "Uno va al salón de confraternización, el cual es un pequeño edificio dentro de la iglesia, se sienta en unas sillas incómodas, toma café de mala calidad y habla de nada, y a eso le llamamos confraternizar. Sin embargo, eso no es tener comunión o confraternizar."

Warren señala que confraternizar en la Biblia, la palabra koinonia, significa estar comprometido uno con otro como lo estamos con Cristo. "La comunión no es sólo hablar y tener una conversación casual. La verdadera confraternización es experimentar la vida juntos en la familia de Dios", manifestó Warren.

3. Fuiste creado para ser como Cristo.

"Él no está diciendo, 'Tú serás un dios, sino que quiere hacernos divinos", explicó Warren. "Desea que seamos hechos a su semejanza en su carácter, actitudes, valores, moralidad y a la manera que Jesús ve, piensa, siente y actúa."

Dios está mucho más interesado en quienes somos que en lo que hacemos, añadió Warren. "A Dios no le importa qué carrera ejerza siempre y cuando su carácter esté creciendo para ser como Cristo", manifestó. "Aun ni con quien se case o donde trabaje, siempre que la persona o la carrera que tenga le ayude a cumplir con su propósito."

Uno de los principios radicales que aparecen en su libro dice que "la tentación es siempre una oportunidad para crecer". Con la tentación no sólo existe la oportunidad de comportarse mal sino también de hacer el bien, explica Warren: "No puedo decir que le soy fiel a mi esposa a menos que sea tentado a serle infiel. No puedo decir que tengo integridad a menos que sea tentado a mentir. No puedo decir que soy amoroso a menos que haya sido tentado a no ser amoroso. De manera que en vez de ser intimidado por la tentación, debemos darnos cuenta que la única manera de crecer es tomando una decisión. Cada vez que se afronta una tentación es otra oportunidad de crecer a semejanza de Jesús".

4. Fuiste formado para servir a Dios.

Cada creyente no ha sido llamado a ser pastor, pero cada miembro es un ministro, señala Warren.

"Las palabras servicio y ministerio son las mismas en griego", expresó. "De la manera que le servimos a Dios es sirviéndole a otros."

Muchas Escrituras hablan de que Dios nos formó como el alfarero forma el barro. De la misma manera, somos individualmente formados por Dios para llevar a cabo ciertos propósitos, señala Warren.

El único problema viene con la tendencia a pensar que, todo el mundo se debe sentir de la misma manera que yo.

"Puede ser una buena causa. Puede ser que quiero eliminar la pobreza o que deseo promover la justicia racial, o el estilo de vida a la manera de Dios, o el evangelismo. Todo eso es muy bueno, pero nadie puede estar apasionado con todo. De manera que tenemos diferentes roles en el Cuerpo de Cristo."

5. Fuiste creado para una misión.

Todos necesitamos un ministerio en la iglesia y una misión en el mundo, señala Warren.

"Si usted va a ser un cristiano balanceado, estos son dos propósitos diferentes", explicó. "Uno de ellos es su servicio a otros creyentes en el Cuerpo de Cristo y la familia de Dios--otros cristianos--y el otro es su servicio a los no creyentes, a los que buscan."

De acuerdo a Warren, hay algo que los cristianos tienen en común con el mundo: "Ambos detestan el evangelismo. Le tienen miedo".

Añadió: "Hay dos cosas que puedes hacer en la tierra que no puedes hacer en el cielo. Una de ellas es pecar, la otra es ser testigo. Por tanto, ¿con qué propósito cree que Dios nos ha dejado aquí en la tierra? Sin duda que no es para pecar. Hemos sido creados para una misión y esa es comunicar las Buenas Nuevas de salvación a los incrédulos y llevarnos con nosotros al cielo la mayor cantidad de personas que podamos".

En cuanto a su rol, Warren bromea diciendo que quiere estas tres palabras escritas en su lápida: "Al menos trató". No es que Warren se preocupe demasiado sobre cómo la gente lo recordará una vez fallezca.

"Lo que importa es lo que Dios diga de mí, no lo que los demás digan", explicó.

"En realidad no importa si la gente recuerda o no a uno, lo que importa es si llevé a cabo el propósito para el cual Dios me puso en la tierra."


Roberto Andrescik es el editor de la revista New Man.
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