Boletin Ministrial

El despertar

Josías renueva el pacto

Cuando Josías comenzó a reinar era de ocho años, y reinó en Jerusalén treinta y un años. El nombre de su madre fue Jedida hija de Adaía, de Boscat. E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda. 2 Reyes 22:1-2 (RVR1960).

Entonces el rey mandó reunir con él a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén. Y subió el rey a la casa de Jehová con todos los varones de Judá, y con todos los moradores de Jerusalén, con los sacerdotes y profetas y con todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande; y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová. Y poniéndose el rey en pie junto a la columna, hizo pacto delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo el corazón y con toda el alma, y que cumplirían las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto. 2 Reyes 23:1-3 (RVR1960).

Segunda de Reyes 22 y 23 y segunda de Crónicas 34 y 35, cuentan la historia de un Rey, el Rey de Israel quien inició el último despertar. Necesitamos un despertar en los Estados Unidos. Necesitamos un despertar en nuestros hogares y en nuestras vidas. Josías representa la última esperanza para los hijos de Dios. Su liderazgo profético inició el último despertar.

Antes de él, los Israelitas estuvieron atados. No por los Babilonios sino por la idolatría, el pecado, la inmoralidad, la apatía espiritual, y la tibieza. Los Israelitas dejaron de ir al templo, dejaron de leer la palabra, dependían de los dioses falsos, construyeron altares falsos, idolatraron imágenes y se olvidaron de la Pascua.

Estados Unidos se parece mucho a Judá e Israel hace 2500 años. Preferimos ir de compras en ves de ir a la iglesia, la Biblia es sólo otro libro, la gente confía más en el Tío Sam y en Wall Street que en Jesús. Idolatramos músicos, actores y atletas y nos olvidamos del poder de la sangre. Necesitamos un despertar en Estados Unidos.

Pasos para el Despertar:

1. Reconstruir el Templo: necesitamos reconstruir el Templo. Tenemos muchos edificios religiosos pero necesitamos más templos. El templo era el lugar para habitar, no para visitar. La presencia de Dios, su Gloria Shekinah llenaba el templo. Estados Unidos está lleno de edificios, Catedrales Nuevas y Viejas y auditorios, tenemos alfombras, computadoras, asientos cómodos, micrófonos inalámbricos pero lo que necesitamos son TEMPLOS donde su Gloria aparezca. ¿Qué es el templo? La Casa de la Gloria.

El templo era más importante que el palacio del Rey. Era el edificio más importante y de influencia en el Reino. Necesitamos que la iglesia emerja como la institución de más influencia en nuestra nación. La cadena CNN y Glee tienen más influencia sobre los jóvenes que la Iglesia de Jesucristo. Es tiempo de reconstruir el templo.

2. Redescubrir la Ley: está enterrada y escondida. Cuando reconstruyes tu vas a descubrir la palabra escondida. Nuestra nación necesita redescubrir la palabra. ¿Cuál palabra? La Palabra que está viva y llena de poder, Hebreos 4:12, dice que es “más penetrante que toda espada de dos filos”. ¿Qué palabra?, la palabra que es una “lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino”, Salmo 119:105. ¿Qué palabra? “Los cielos y la tierra pasarán más la palabra de Dios no pasará”, Marcos 13:31.

¿Qué palabra? Isaías 55:11  “así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” A medida que tú hables y Dios prospera como lo hables. El objeto de la palabra prospera.

Es tiempo de redescubrir la palabra. Dios te dio una palabra, pero tú la escondiste en los escombros de tu pasado, en los residuos de tu descontento, debajo de los ladrillos de tu camino. Dios te está diciendo, recuerda la palabra que te di. ¿Por qué? Cuando redescubres la palabra, ¡los cielos se abrirán a tu favor!

3. Arrepentimiento: Desgarró la túnica. Humillarse a sí mismo. Cuando el escriba Safán leyó la Biblia, Josías desgarró sus vestiduras. ¿Por qué? Desgarrar las vestiduras representa regresar al Edén. Antes de la caída, Adán y Eva caminaban desnudos delante del Señor sin vergüenza. Dios los vistió para cubrir su vergüenza. Cuando desgarras la fachada y la vestimenta le estás diciendo, no tengo nada que esconder. Estoy desnudo delante de ti. Deja que Dios te vista. Quita la superficialidad de la vida diaria y deja que Dios te vista.

Corporalmente, nuestra nación necesita desgarrar la túnica del materialismo, consumismo, espiritualidad falsa, arrogancia y pecado. Nos preocupamos más por hacer sentir bien a la gente que complacer a Dios. Es tiempo de quitar las ropas de iniquidad, injusticia y maldad.

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:14 (RVR1960).

4. Activar lo Profético: Escuchar de Dios: Hulda fue llamada por Josías para profetizar.  Las Iglesias necesitan abrirse a lo profético, para escuchar a Dios. Lo profético calla a lo patético. Necesitamos más profetas. El Diablo odia lo profético.

Cada vez que la idolatría y el pecado llenan la Tierra, Dios envía a los profetas. Cuando Jezabel persiguió a los hijos de Dios, Elías se levantó. Cuando los Babilonios tomaron cautivos a los Israelitas; el profeta Daniel se levantó. Necesitamos que más y más predicadores y Cristianos se levanten en vez de decir aquí están los 12 pasos para una cuenta bancaria más grande y los 10 pasos para verse mejor y los 7 pasos para cantar mejor, necesitamos que nuestros altares se llenen de gente que diga, acabo de hablar con Dios y como resultado tengo una palabra: “Así dice el Señor tu Dios”.

Necesitamos más gente profética en la iglesia: gente que cargue la unción de Hulda para hablarle a las circunstancias. Necesitamos más gente profética que crea lo suficiente para desatar una palabra. Marcos 11:23 dice “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.

ESPERA, la Biblia dice, que si lo dices y lo crees sin dudar, será hecho. Otra versión dice “lo tendrás”. ¡Dilo y será hecho! Dilo, no dudes, créelo y será hecho.

Pablo dijo en Romanos 10:8 que la Palabra del Señor está en tus labios y en tu corazón. Suelta la palabra. Habla al norte, al sur, este y oeste y habla la palabra.

5. Convoca a una Asamblea y Predica la Palabra Públicamente: él leyó las instrucciones establecidas en la Biblia, convocó a una asamblea solemne y leyó la Biblia; los primeros cinco libros. Él no tenía vergüenza de la palabra. si no la predicamos, ellos no la van a escuchar. Porque la fe viene por el oír, y el oír de la palabra de Dios, cántico Nuevo, Predica la palabra dentro y fuera de la temporada.

Predica la Palabra cuando todos te amen, predica la palabra cuando todos te odien. Predica la palabra en las buenas y predica la palabra en las malas. Muestra al mundo y dile “si tú no te avergüenzas de tu perversión, si no te avergüenzas de tu idolatría, si no te avergüenzas de tu dios falso. Yo no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para Salvación.”

Necesitamos creyentes que no se avergüencen para levantarse. Tenemos creyentes renuentes, creyentes domingueros, creyentes marginados, pero necesitamos creyentes que no se avergüencen.

6. Reprendido. Él destruyó los altares de la adoración falsa. Literalmente recorrió Israel y Judá y destruyó los altares, altares falsos. Dos áreas específicas y provocaron su enojo; el sacrificio humano y la prostitución. Josías creía en el Imago Dei, la imagen de Dios en cada ser humano.

Para él, el sacrificio humano y la prostitución y el tráfico sexual eran violaciones abominables a la palabra de Dios. Estados Unidos también es culpable de las mismas violaciones morales; el aborto y el tráfico sexual. Pero su mayor acto de limpieza tomó lugar cuando fue a Betel y derribó el becerro de oro. ¿Por qué Betel? La escalera de Jacob. El cambio de nombre de Jacob. El lugar donde el cielo tocó la tierra.

7. Recuerda la Sangre. El último paso que tomó fue celebrar la Pascua. Regresó de nuevo a la sangre. No había sido desde Samuel, 400 años atrás, que había ocurrido tal celebración de la Pascua. La gente había olvidado la Pascua, ellos se olvidaron de la sangre. Estados Unidos es tiempo de recordarte que hay poder en la sangre de Jesús. Es tiempo de recordarte que nada puede quitar nuestros pecados como la sangre de Jesús. Sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecados (Hebreos 9:22).

Es tiempo de decirle a nuestra nación que hay poder, poder sin igual, poder en la Sangre del Cordero. La sangre todavía funciona. La sangre todavía libera al cautivo. La sangre todavía convierte a los pecadores en santos, a los pescadores en predicadores, a lo patético en profético, esclavos en gobernantes y huérfanos en hijos de Dios. ¿Cómo vencemos? Por la Sangre del Cordero. (Apoc. 12:11).

- Rev. Samuel Rodríguez, es un ministro ordenado con las Asambleas de Dios, co-pastor de una iglesia multiétnica y llena del Espíritu en Sacramento, Ca., y presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano (NHCLC) la organización hispana cristiana más grande en los Estados Unidos la cual representa a más de 34,200 iglesias. El diario The Wall Street Journal lo identificó como uno de los siete líderes Hispanos más influyentes de Estados Unidos.

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