Actitud de vencedor

Actitud de vencedor significa que el fracaso no es una opción, que usted merece sus metas y sus sueños y que, en definitiva, recibirá mejores resultados en su vida. No importa quién sea, no importa nada de lo que haya en su pasado, la actitud de vencedor se establece para tomar acciones ahora, en nuestro presente, para que puedan impactar nuestro futuro. Necesita preparar su mente con una actitud poderosa, y declarar que no importa lo que suceda, va a vencer, va a lograr realizar cambios en su vida que le permitan sentir satisfacción personal.

Es vital comprender que necesita dos ingredientes una vez tenga su plan personal:

  1. Acción continua: No tiene tiempo qué perder. Debe trabajar a diario por sus metas y sueños. Los días pasan extremadamente rápido y es fácil perder varios años en el limbo de la inacción.

  2. Persistencia: Hoy, cuando se encuentre con el mundo, va a necesitar una nueva mentalidad que es precisamente lo que hemos comenzado a sembrar en usted, para que pueda mantenerse en el carril adecuado, el carril que le lleva a sus objetivos. La perseverancia, en muchas ocasiones, es incluso más importante que el conocimiento y el talento. Siga adelante, aunque tropiece. En esta carrera no son importantes los tropiezos, sino las veces que nos levantamos. La diferencia entre los que no obtienen sus metas y los que sí, es que estos últimos lo intentaron una vez más.

No se rinda

Una actitud de vencedor es simplemente eso: tener el valor, el coraje, la tenacidad y el empuje de seguir adelante. Creo que fue ésta la virtud que empujó a Thomas Alva Edison a seguir adelante en sus más de diez mil intentos, literalmente, de hacer funcionar el tubo incandescente que hoy nos permite disfrutar del bombillo y la luz eléctrica. También esa virtud fue la que empujó a los hermanos Wilbur y Orville Wright a seguir intentando luego de aparatosos accidentes, fracturas y lesiones físicas, a crear un aparato que surcara los aires, lo que nos ha permitido disfrutar de la maravillosa invención del avión. La actitud de vencedor que había en esta pareja de hermanos les llevó a desafiar aun la propia ciencia y los paradigmas de su época. Los astrónomos de mediados del siglo 19 consideraban una fantasía, o al menos un hecho muy poco probable, que pudiera ser creada una máquina que pudiese llevar a los hombres a cabalgar los cielos.

La historia está llena de esos ejemplos de hombres y mujeres que han cultivado una actitud de vencedor y nos han dejado una cátedra en la historia, para que les sigamos y hagamos lo mismo.

Una actitud de vencedor puede darle una perspectiva peculiar de la vida. Allí donde hay problemas, un vencedor ve oportunidades. Un vencedor sabe que sus fracasos no significan que sea un fracasado, sino que es alguien que todavía no ha triunfado. Tampoco que sea un tonto o un ser inferior, sino que no es perfecto y todavía puede crecer y madurar. Allí donde otros se dan por vencidos, un vencedor trata con más ahínco. Una actitud de vencedor es la única diferencia entre los fracasos que nos edifican y los que nos aplastan. En el ideograma chino, la palabra crisis indica lo mismo “peligro” que “oportunidad”. Sólo si usted es un vencedor, sabrá escoger la interpretación correcta.

--Tomado del libro Transformación sin límites por Edwin Rivera y Hector Millán. Publicado por Casa Creación. Usado con permiso.

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