¿Cuál es su opción?

¿Cuánto cree usted que vale? Bueno, considere que Dios nos creó con la capacidad de elegir entre el bien y el mal. A eso lo llamamos "libre albedrío". Él cuida tanto de nuestra libertad para elegir que no interferirá. Eso es amor verdadero. Él quiere que elijamos la vida a través de Jesucristo, para que seamos realmente una nueva criatura en Cristo para que a través de Jesús nuestro Señor, podamos hacer lo que nunca pudimos.

¿Por qué circunstancia está pasando ahora que le está causando dolor emocional? ¿Ha culpado a alguien por su dificultad? ¿Lucha usted con la rabia y la falta de perdón, permitiendo que estas emociones afecten negativamente su matrimonio, familia y otras relaciones? ¿Es capaz de responsabilizarse por los problemas de su vida?

Si se siente como que han hecho de usted una víctima, recuerde que no fue su culpa que sus padres se divorciaran, o que alguien abusara de usted, que su madre lo rechazara y le diera en adopción, que lo despidieran de su trabajo, o que ________ (llene el espacio en blanco). No obstante, la manera en que usted responda a cualquier situación determinará que la vida le funcione o no. Usted no puede deshacer el pasado con todo su dolor y sus heridas, pero puede decidir hoy que ya no vivirá más como su víctima. Usted puede ponerse en posición para recibir hoy la gracia sanadora.

Hay fuerzassobre las que no tenemos control—que influencian nuestra vida y nos involucran en cosas. Los factores son variables y cambian a través del tiempo con el rostro caprichoso de la maldad mundana. Pero, una cosa es constante; la manera en que reaccionamos a nuestro ambiente y a la gente que nos rodea. Tenemos la opción de cómo enfocar el problema y cómo pensamos acerca de los asuntos y las relaciones importantes de nuestras vidas. Puede que la declinación moral de nuestro país no sea responsabilidad suya directa, pero usted es responsable de sí mismo. La vida no funciona para la mayor parte de nuestra sociedad, pero puede funcionar si está dispuesto a aprender, crecer y cambiar.

Usted es un victorioso, no una víctima; un conquistador, no un perdedor. Usted es un vencedor. Usted está pasando por un fuego purificador y saldrá como la plata.

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí" (Gálatas 2:20).

 

--Extracto tomado del libro Gracia que sana gente herida del Dr. H. Norman Wright y Larry F. Rentzky. Publicado por Casa Creación. Usado con permiso.
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