Fortaleza en el gozo

Cuando leemos y estudiamos EN profundidad las oraciones del apóstol Pablo, pareciera que nunca oró para que Dios lo librara de los problemas. Más bien, oraba para tener la fortaleza para soportar todo con gozo y buen ánimo (ver Col. 1:11-12 NVI). En todos los años que llevo sirviendo al Señor, nunca he escuchado a alguien que pide oración para que Dios le dé gozo o aumente su gozo por la situación que esté pasando. Y usted se preguntará: pero, ¿cómo puedo hacerlo?

En los versículos anteriores a este pasaje, Pablo primero estable­ce una premisa en la misma oración por los colosenses: Que Dios haga conocer plenamente al creyente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual. Porque de esa manera pueden vivir agradando a Dios en todo. Y, ¿cómo es que llegamos a conocer plenamente la voluntad de Dios en nuestras vidas? ¿Qué significa esto? Pablo lo contesta seguidamente:

1.Dar fruto en toda buena obra. Dios le dio al hombre la capacidad de fructificarse. Para dar buen fruto hay que sembrar buena semilla. Cada creyente es portador de la semilla incorrup­tible que es Cristo en nuestras vidas. De manera que somos llamados a dar fruto en abundancia.

2.Crecer en el conocimiento de Dios. Toda la Escritura está plagada de eventos donde Dios se le revela al hombre para que éste llegue a conocerlo de manera íntima. Es ahí donde desarro­llamos la fe para creer en Dios con absoluta confianza en su poder, sabiduría y bondad.

3.Ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Es mediante su Espíritu Santo, el Consolador, que mora en nosotros y nos equipa con una fuerza interior para resistir cualquier situación o adversidad que la vida nos presente.

 


» Lydia C. Morales es la editora de Vida Cristiana y directora del Grupo Hispano Internacional que incluye, además, la editorial Casa Creación. Está felizmente casada y es la orgullosa madre de dos hijas jóvenes, quienes son su principal ministerio.

 

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