Piense en grande

El pequeño libro de Bruce Wilkinson sobre la oración está retando a la gente a pensar en grande para Dios
Existen ciertas contestaciones de oración que Bruce Wilkinson no desea que la gente sepa. Aunque Wilkinson es el autor de lo que discutiblemente se podría llamar el mejor libro sobre la oración que se haya escrito, aún así se preocupa de que algunas personas vayan a captar la idea incorrecta sobre su mensaje.

Al principio de nuestra conversación de dos horas con el autor, nos compartió cómo Dios había respondido a lo que aparentemente era una petición común, pero nos pidió que no mencionemos los detalles de esa petición en este artículo.

"No deseo que la gente me malinterprete", explicó. "No los quiero pensando que tengo más derecho a recibir una contestación que ellos."

Luego una sonrisa se reflejó en sus labios y sus ojos se iluminaron. "Para serte sincero Dios no tiene favoritos, ahora, lo que sí disfruta es decir que sí", añadió Wilkinson.

Si el autor de La oración de Jabes está siendo modesto o demasiado cauteloso, usted sabrá determinar. Pero su libro tamaño bolsillo, basado en un humilde personaje del Antiguo Testamento, ciertamente ha atraído la atención de tanto fanáticos como críticos.

En cierto modo es algo cómico esto del fenómeno de Jabes. ¿Cómo un libro sobre la oración, de todos lo temas nada menos que este, se convierte en el de mejor venta según la lista del periódico New York Times y deja a las editoriales rascándose la cabeza al mismo tiempo?

Quizás se deba en parte a la convicción de Wilkinson de que si se piensa en grande para Dios, no habrá nada que Él no pueda hacer para o a través de uno. "El pensamiento de que puede hacer todo cuanto desee para Dios siempre y cuando uno se mantenga haciendo lo que Él le pide, es un pensamiento profundo", manifestó Wilkinson. "Creo lo opuesto de la 'teología nómbrelo y reclámelo'", añadió. "Sí creo que es correcto pedirle a Dios que bendiga a uno. No tiene nada de malo pedir."

El gran logro

Es entrada la tarde en la ciudad de Atlanta, Georgia, y Bruce Wilkinson se encuentra descansando en el salón de conferencias de Walk Through the Bible (Caminata Bíblica). Esta es una organización internacional que fundó hace 25 años y que se dedica a proporcionar lo mejor en enseñanzas, instrumentos y adiestramientos bíblicos, se considera la más grande del mundo en este tipo.

Wilkinson está relajado. Tiene los brazos estirados detrás de su cabeza y el botón del cuello de su camisa está desabotonado.

"La semana pasada, en un día filmé entrevistas con la CBS, la NBC y tuve una larga entrevista con el periódico Chicago Tribune", manifestó con un tono algo exhausto.

Las circunstancias definitivamente han cambiado para el autor. Al momento de ir a prensa La oración de Jabes ha vendido más de 9 millones y su derivado Los secretos de la vid también figuraba entre los mejores vendidos. No está mal, considerando que ninguno de sus libros anteriores vendió más de 50,000 copias.

Existe algo vigorozo, sino de alguna manera intimidante, en Wilkinson. Parece irónico que este gran hombre con grandes sueños le debe su éxito a uno de los personajes bíblicos menos recono-cidos, Jabes.

No se habla mucho sobre Jabes en la Biblia. La historia de su vida, recopilada en tres oraciones, está enterrada en una de las secciones menos leídas del Antiguo Testamento y entre interminables árboles genealógicos.

La Biblia dice que "fue más ilustre que sus hermanos" (1 Cr 4:9) y que oró: "¡Oh, si en verdad me bendijeras, ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo y me guardaras del mal, para que no me causara dolor!", (1 Cr 4:8-10 LBLA).

Wilkinson primero descubrió la oración de Jabes hace años cuando estudiaba en el seminario. Tras el deseo de llegar a ser "más ilustre", como Jabes, comenzó a hacer esa oración diariamente (algo que continúa haciendo hoy día). Pero al principio pensar en orar diciendo: "Por favor, bendíceme Señor", le parecía desagradable.

"Me parecía egoísta", manifestó Wilkinson. Hasta que se dio cuenta que no se trataba de pedirle a Dios favores personales, sino de pedirle los recursos que le ayudarían a llevar a cabo Su voluntad en la tierra. "Intuitivamente pensamos que debe estar mal pedirle a Dios sus bendiciones. Sin embargo, este era un hombre más ilustre que sus hermanos y oró de esa manera. Y esta fue una oración a la que Dios le dijo que sí."

En 1999, el productor radial y fundador de Enfoque a la Familia, Dr. James Dobson escuchó un casete de Wilkinson predicando sobre Jabes y lo invitó en mayo del 2000 a dar un discurso en el almuerzo del Día Nacional de la Oración. La editorial Multnomah le insistió que prepara un libro que estuviera listo para el evento. Con la ayuda del editor David Kopp, el manuscrito tomó forma.

Kopp explica: "Decidimos arriesgarnos y tratar un nuevo formato donde la idea era hacer que la lectura fuera lo más fácil posible, que el libro fuera corto de tamaño bolsillo. Aunque para Bruce lo más importante antes que el empaque era distribuir una corta lectura que inspirara a la gente al cambio personal. La prioridad de su ministerio es enseñar para lograr cambios en la vida de las personas."

Kopp hizo la parte más pesada; destilar las grabaciones y los papeles de los sermones de Wilkinson y ponerlos en un manuscrito convencional entrelazado con anécdotas. El producto final apenas salió de la imprenta a tiempo para el almuerzo. Un publicista de Multnomah le comentó al periódico Los Angeles Times: "Probable-mente mientras Wilkinson se dirigía al podio le pusieron una copia en la mano".

Cuando el libro comenzó a venderse en las librerías rápidamente, todos estaban pasmados. Wilkinson dijo bromeando: "De la casa publicadora me llamaron y me dijeron: 'Los libros se están vendiendo. ¿Estás mandando a tus familiares a que los compren en grandes cantidades?'"

Multnomah ahora cuenta con una división dedicada exclusivamente a sus productos. "Dios realmente tenía sus planes", señaló mientras reflexionaba. "Él es quien está haciéndolo todo. Nadie se puede adjudicar el crédito por lo que está sucediendo".

Grandes controversias

Hay muchas teorías sobre cómo Wilkinson logró que el mundo se pusiera de rodillas, literalmente. Una de estas populares teorías dice que el libro es una versión reempacada de la "teología nómbrelo y reclámelo".

Los medios de comunicación seculares particularmente han sido escépticos, según Wilkinson. "Cuando una persona secular te está entrevistando y le dices la razón por la cual la gente lo (libro La oración de Jabes) está comprando es porque Dios está respondiendo a las oraciones, no pueden creer eso", explicó. "Así que llegan a una conclusión: Te hace rico."

Wilkinson señaló que recientemente invitó al hombre ancla de una cadena de televisión para que lo acompañara a una firma de libros. Mientras firmaba, el autor le preguntó llanamente a los compradores si lo estaban adquiriendo para hacerse ricos, ni una persona respondió afirmativamente.

Es difícil negar el impacto que está teniendo el libro en el Cuerpo de Cristo. Muchos han experimentado dramáticas respuestas a la oración, algunas están registradas en el espacio web en inglés del libro: www. prayerofjabez.com.

Presentan el caso de Timoteo, un hombre cuya hija sufría de ataques por padecer de una condición cerebral. "Probablemente recité la oración de Jabes unas 500 veces", manifestó. Al poco tiempo de él haber estado orando un milagro sucedió: la mancha en el cerebro desapareció.

Otro hombre, Bill, había estado haciendo la oración de Jabes por un mes cuando su hijo, que padecía de parálisis cerebral, caminó por primera vez sin la ayuda de un bastón.

Escuche a las personas que han orado como Jabes, se le hará difícil encontrar a alguien que esté usando la oración como una treta para obtener más de Dios. La oración sí está motivando a más gente a hacer más por Dios.

También está el caso de Dave de Michigan, EE.UU., éste comenzó a orar como Jabes, la asignaron la tarea de dirigir el círculo de oración en la facilidad gubernamental donde labora (4,000 personas). "¡Nuestro Señor ciertamente expandió Su territorio al asignármelo!", comentó.

Otro hombre (anónimo) descubrió a Jabes en un foro por la internet. "Habían bastantes personas discutiendo el libro. Muchos opinaban que se trataba de un mensaje sobre la prosperidad. Lo leí un par de veces y decidí hacer la oración de Jabes para mí."

¿Cuál fue el resultado? Primero, el itinerario de trabajo del hombre cambió, lo que le permitió visitar a nombre de la iglesia a una persona confinada en su casa. Al poco tiempo de eso le ofrecieron nombrarlo capellán del departamento de bomberos local.

"Siguiendo el boceto de la oración de Jabes, le pedí a Dios que me bendijera para Su servicio, y así hizo mucho más de lo que me podía imaginar. Algunas personas quizás digan que se trata de una coincidencia, pero yo sé bien de qué se trata."

Wilkinson señala que necesitamos una nueva definición para la palabra bendecir. Explicó: "Es un concepto erróneo que las bendiciones de Dios se tratan siempre de dinero, cuando eso puede que sea o no". Aunque las bendiciones económicas puede que sean parte del plan de Dios, expresó Wilkinson.

En un controversial pasaje del libro (pág. 31), el autor discute la petición de Jabes de que expandiera su territorio y la aplica a un hombre de negocios de nuestros tiempos. "Si Jabes hubiese trabajado con la Bolsa de Valores, podría haber hecho esta plegaria: 'Señor, te ruego que aumentes el valor de mis inversiones.' Cuando me dirijo a presidentes de compañías, con frecuencia menciono este tipo particular de actitud mental. Si los ejecutivos cristianos me preguntan: '¿Es correcto que le pida a Dios que aumente mis negocios?' Mi respuesta es: '¡Naturalmente!' Si usted los hace en los caminos de Dios, no sólo es correcto pedir más, sino que Él espera que usted lo haga."

Refiriéndose a esa parte del libro Wilkinson dijo: "Casi eliminamos esa parte. Ha creado mucha confusión". Aunque sostuvo: "Es tan interesante, cada pastor cree que Dios quiere bendecir su iglesia y hacerla crecer. Pero todavía no he escuchado a un pastor predicar que Dios quiere hacer crecer y bendecir los negocios. Sin embargo, si Dios no prospera los negocios, no habría fondos adicionales para que la iglesia crezca y sea bendecida."

Algunos críticos han cuestionado el énfasis en la parte de la oración que dice "y me guardaras del mal". ¿Después de todo en ocasiones no son las tribulaciones también parte de la vida cristiana?

Wilkinson explica que es diferente decir "Señor guárdame del mal" y "Señor, nunca permitas que nada malo me pase". "Por eso es que ha habido críticas en contra del libro. No creo que estaba diciendo 'líbrame de los dolores físicos o de las cosas difíciles', pienso que está hablando de lo demoníaco."

Wilkinson reconoce que algunas veces Dios puede decirle "no" a la petición de una persona. "La gente se pone neurótica pidiéndole a Dios cosas por las cuales el quizás diga 'no'. Y si Él dice que 'no' deje que lo haga."

"Hay personas que tienen expectativas irreales en la vida", añadió. "Son ingenuas al pensar que todo debe ser verde con días maravillosos y si llueve Dios no obró. Pienso que esas personas con ese tipo de expectativa se la pasan heridas todo el tiempo. La persona promedio entiende los síes y noes."

Gran pasión

La pasión de Wilkinson por hacer más por Dios es contagiosa. Aunque usted no esté del todo convencido con el mensaje, no puede evitar apreciar su empuje y entusiasmo por construir el Reino de Dios. La clave para esto dice el autor es la dependencia total.

Muchos dejamos escapar este punto porque queremos estar en control de nuestras vidas. Wilkinson explica: "Sólo trate de hacer algo para Dios más allá de sus capacidades, y se hará un dependiente de la noche a la mañana".

"En vez de preguntar, '¿Qué puedo hacer para Dios?', debemos preguntarnos, '¿Qué quiere Dios que se haga?'", añadió. "Mi convicción es que los milagros mayormente se dan justo cuando uno está tratando de hacer algo por Dios que va mucho más allá de lo que uno puede hacer."

Wilkinson también dijo que muchos se abstienen de compartir sobre las cosas de Dios y de pedirle que "expanda sus territorios" por los errores que cometieron en el pasado. Algunos piensan que cuando tengan su vida en orden ahí es cuando van a regresar a Dios. Pero nadie llega a tener toda su vida en orden manifiesta el autor: "Aun cuando organizamos nuestra vida y no sabemos si queda algo, le prometo que dentro de seis meses Dios le mostrará otra área que no podía ver."

Los errores sexuales, particularmente, buscan la manera de atacar la autoconfianza del hombre. Ahí es cuando se tiene que orar diciendo: "Mantenme alejado de la tentación, líbrame del mal", señala Wilkinson. De esta manera se puede alinear la mente con el pensamiento: "No quiero pecar. Manten eso alejado de mí".

Sugiere que si la persona se ve tentada, que agarre su reloj y por dos minutos diga: "Espíritu Santo, me fuiste dado para alentarme, no quiero pecar, por favor ayúdame".

"Sin excepción alguna, no conozco ningún caso en que Dios no haya respondido a esto. Cuando la ayuda está ahí, la tentación no lo está porque la aflicción no está presionando para asentarse", comentó Wilkinson.

Muchas veces si la persona le está pidiendo a Dios que lo bendiga y "expanda su territorio", más se convierte en una amenaza para el enemigo. Así que si le pedimos a Dios que nos bendiga, debemos estar preparados para el aumento de tentaciones y la oposición espiritual, añadió él.

"Cuando la persona comienza a crecer y Dios a moverse en su vida se convierte en un blanco. Experimentará algunas tentaciones y oposición espiritual para las cuales quizás está poco preparado."

No obstante, Wilkinson reconoce la parte humana de la ecuación. El ser humano es rápido en recurrir a la gastada excusa de "el diablo me hizo hacerlo". "Muchas veces por ejemplo cuando un hombre prende la computadora y permite que sus dedos lo lleven a ciertas páginas de internet, eso no es el enemigo, esa es su propia carne diciendo: 'Quiero ver esto'. Satanás se lleva demasiado crédito por eso."

¿Qué sucede si la persona le pide a Dios que lo bendiga, pero continúa viviendo en pecado? "Si ora diciendo; 'Querido Dios bendíceme, úsame para tu propósito y líbrame del mal' o deja de pecar o de orar", manifestó Wilkinson.

Gran fiebre

Si ha estado en una librería cristiana últimamente, quizás ha notado la inundación de productos inspirados por Jabes que han acaparado los estantes en los últimos dos años. Este logro de la noche a la mañana se ha convertido en el McDonald's de la industria editorial cristiana--construya uno dondequiera, que la gente siempre lo procura. Wilkinson dice que muchos de los productos que recientemente se han desarrollado se empezaron como respuesta a lo que ya estaba sucediendo en la industria.

"Inicialmente me tomó por sorpresa porque fui a una convención de libreros y caminé por los pasillos donde vi que los productos inspirados por Jabes estaban por todas partes. Finalmente le dije a Multnomah: 'Tenemos que asegurarnos que la calidad de lo que hay disponible por lo menos se ajuste a la mínima estándar.'"

Al final, señaló: "Esto se reduce a que supongo que mejor erraría en dar demasiadas herramientas que muy pocas".

Al poco tiempo después de esta entrevista Wilkinson anunció que renunciaba a la presidencia de Caminata Bíblica y que se mudaba de Atlanta a Los Ángeles para enfocarse en los medios de televisión y cine.

"Mi deseo es abrir más los corazones de la gente a todo lo que Dios tiene para ellos", luego explicó.

¿Qué sucede si la gente dice después que todo esto es sólo una fiebre pasajera? "Pienso que si la gente fuera a entender que se trata de un estilo de vida de pensar de esta manera y pedir de esta manera, uno nunca regresaría al estilo mundano ya que uno vive de la manera de Jabes. Se vería la mano de Dios interviniendo una y otra vez."

Todo se reduce a esto, dice Wilkinson: "No hay límite para lo que Dios puede hacer para y por uno. Para mí, ese es uno de los hechos más estimulantes que hay en la vida. Que no hay límites."


Roberto Andrescik es el editor de la revista New Man.
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