La gracia divina sobre Segadores de Vida

El pastor dominicano Ruddy Gracia y Segadores de Vida, una de las iglesias hispanas de más rápido crecimiento en Estados Unidos, se apasionan por ganar almas para Cristo.
Podría decirse que la gracia divina es palpable sobre Segadores de Vida. Comencemos por explicar quién es Ruddy Gracia y qué es Segadores de Vida. Ruddy Gracia es el fundador y pastor principal de Segadores de Vida, la iglesia que pastorea con su esposa, María Gracia. Y los congregantes de esta iglesia son conocidos como los "segadores".

Ruddy Gracia nació en Santo Domingo, la capital de la República Dominicana. Aceptó a Jesús como su Salvador de adolescente, y recibe el llamado de servir al Señor cuando era tan sólo un estudiante universitario. La joven María Henríquez conquistó su corazón y, seis meses más tarde, con­trajeron nupcias.

Poco tiempo después, el matrimonio fue a residir a Estados Unidos, tras la idea de realizar unos sueños. Una vez ya pisado suelo estadounidense, a la pareja le llegó el momento de experimentar una fe inquebrantable y una vida de total dependencia de Dios. No obstante, el pastor Ruddy Gracia sostiene que durante ese proceso de transición, Dios les "proveyó de manera sobrenatural".

Gracia cursó estudios bíblicos en el Instituto Cristo para las Naciones, en Dallas, Texas. Conforme pasaba el tiempo, se destacaban y acrecentaban las cualidades de líder en él, además de su pasión por alcanzar almas para el Señor. De Texas, los Gracia se establecieron en el estado de la Florida. Allí, comenzaron a formar familia. Hoy día, tienen 4 hijos.

Por mandato divino, plantan iglesia en el área de Pembroke Pines con el nombre de Señales de Vida, pero luego de un período crucial para dicha iglesia, surgió el cambio de nombre a Segadores de Vida (SDV). En los 16 años que tiene de fundada, el ser proactivos en la Gran Comisión y hacer del evangelismo su eje principal son dos elementos que distinguen a los "segadores", es decir, a los miembros de esta iglesia, que son unos siete mil.

En la actualidad, la iglesia Segadores de Vida sobresale como iglesia latina en los Estados Unidos. De acuerdo a un artículo publicado por la revista cristiana Outreach, luego de un estudio que dicha revista realizó, SDV resultó ser la iglesia hispana de más rápido crecimiento en EE.UU. "Fue una verdadera sorpresa", nos confesó el pastor, "y ha desatado una cantidad de puertas abiertas para que podamos llegar a un área que no habíamos llegado antes, la de los anglosajones, los americanos. Hoy en día, recibimos 'e-mails' hasta de Hong Kong, Tokío y otros lugares a causa de ese artículo".

En fin, este destacado pastor dominicano, de 42 años de edad, porta la gracia —no tan sólo de apellido, sino la divina, la dada por Dios— para compartir las buenas nuevas al mundo entero y evangelizar en pro del Reino de Dios.

El llamado al ministerio

¿Cómo y cuándo surgió en Ruddy Gracia el llamado al ministerio? Él nos responde que, "en realidad, todo comenzó en las calles de República Dominicana". Nos cuenta: "Yo acepté al Señor en una célula que se abrió al frente de mi casa. De ahí, me apasioné tanto por las cosas del Señor, que un día agarré un vehículo y bloqueé una de las entradas principales de un centro comercial —Plaza Naco— y me subí al techo. Y ahí comencé a predicar. Ese día en que yo prediqué, recuerdo que quien es hoy mi cuñado, me dijo que cincuenta personas se convirtieron". Con voz llena de emoción, nos añade que todavía recuerda "ese Mazda 323 en el que me subí al techo del 'mall' ese día. Algunas de esas cincuenta personas que se convirtieron esa primera vez que prediqué, todavía nos contactan. Resulta que muchos son pastores. Ahí comenzó nuestro ministerio. Yo apenas tenía 15 para 16 años de edad".

"De ahí, nuestra trayectoria ha sido sin inte­rrupción. El Señor nos ha ido llevando paso a paso. Desde ese día inicial que hicimos de ese carro nuestra plataforma, no nos hemos detenido jamás en predicar el evangelio."

Cuando nos comenta sobre cómo conoció a su esposa, es palpable la alegría que le causa recordar la manera en que ocurrió. "Es interesante cómo la conocí. Yo fui personalmente a su casa. Estábamos en una vigilia. De repente, vino un joven y me dice: 'Yo sé quién va a ser tu esposa'. Yo le dije: 'Yo no estoy pensando en casarme dentro de mucho tiempo'. Él me dice: 'Yo sé que el día que tú conozcas a esta muchacha, te vas a casar con ella eventualmente'. Pasó un tiempo, y fuimos un día a su casa a invitarla a la iglesia. La llevamos, ella aceptó al Señor, y, de ahí, comenzó nuestra relación." María tenía 17 años y Ruddy 20.

Esta feliz pareja lleva 21 años de casados. Procrearon cuatro hijos. "Vanessa, la mayor, tiene 17 años. Es una adoradora. Está en la alabanza y la adoración. Ella canta, compone y es una líder de célula. Ruddy Jr. tiene 15 [años]. También es un adorador. Toca la guitarra, el piano; compone; es líder y predica. Jessie Marie tiene 11, y Joel Josías tiene 8", nos detalla con mucha emoción y orgullo la progenitora, la pastora María Gracia.

Cuando indagamos sobre lo que los motivó a mudarse a Estados Unidos y dejar atrás la estabilidad que gozaban en su país natal, el Pastor nos abundó: "Yo comencé a estudiar medicina en una universidad allá en República Dominicana, pero realmente —a pesar de gustarme la carrera— yo estaba más bien huyéndole al llamado del ministerio, en el sentido de que todavía el evangelio no estaba en las bases de nuestro país. Yo había comenzado a estudiar medicina, pero el Señor literalmente me dijo que yo tenía que, como Abraham, dejar mi tierra y mi parentela, y nunca me reveló cuál era el objetivo. Yo pensaba que venía a los Estados Unidos a estudiar, porque no sabía exactamente lo que Dios quería que yo hiciera. Pero cuando llegamos a los EE.UU. (Miami) a casa de mi cuñada —la hermana de María— el Señor comenzó a revelarnos el propósito inicial por el cual Él nos traía. Era para prepararnos para el ministerio".

De Miami, los Gracia fueron al Instituto Cristo para las Naciones, en Dallas,Texas. "[Fue] una obra absolutamente milagrosa de parte de Dios, porque una persona que no conocíamos, de Aspen, Colorado, escuchó hablar de nuestro sueño de ir a la escuela bíblica." Lo que ocurrió fue que los Gracia conocie­ron en Miami a una pareja de Cristo para las Naciones. Esa pareja fue a un concier­to de música clásica a Aspen, Colorado, y comenzó a hablar con un señor sobre cómo conoció a Ruddy y María y el deseo de ellos ir a dicho instituto. "Ese señor se levantó de la mesa donde estaba y dijo: 'El Señor acaba de decir a mi corazón que yo tengo que pagar toda la escuela bíblica de ellos, y sostenerlos hasta que ellos se gradúen de Cristo para la Naciones'." Cuando llegaron al instituto, ¡todo estaba pago! Por dos años y medio, un desconocido les pagó todo. "No nos faltó nada en absoluto. Cuando terminamos la escuela bíblica, el Señor nos dio una orden de que teníamos que volver a Miami a comenzar lo que hoy es Segadores de Vida."

El origen de SDV

"Cuando llegamos al área de Pembroke Pines, en el '90, y comenzamos el ministerio, la gente estaba muy desconcertada, porque en esta área no se encontraba un latino en absoluto. El Señor nos hizo claro que teníamos que ministrarle al pueblo latino. Teníamos amigos que estaban más al sur, donde están los latinos, que decían: '¡Ustedes están locos! ¿Empezar un ministerio hispano en esa área?', pero el Señor siempre me dijo que teníamos que estar en esta área." El pastor Gracia fue obediente al Señor, y nos dice: "Un tiempito después, pasó el huracán Andrew, y seiscientos cincuenta y pico de mil familias se mudaron del sur al norte. De esas personas, yo diría que del 35 al 40 por ciento de nuestra congregación, es parte de ese éxodo masivo que hubo a causa del huracán Andrew".

En cuanto al nombre que le dieron a la iglesia, el Pastor nos cuenta: "El nombre inicial de nuestra iglesia no fue Segadores de Vida, sino Señales de Vida (SDV eran las siglas)". Se denominó así porque el ministerio, "desde el principio, ha estado muy relacionado a los milagros y las señales". "Desde el primer día que comenzamos a ministrar, siempre vimos muchas señales de parte de Dios y muchos milagros. Pero sucedió algo unos años atrás. En 1999, hubo un poderoso derramamiento del Espíritu en nuestra iglesia después de un año entero de intercesión, y el Señor comenzó a poner en nuestro corazón el propósito de porqué el Espíritu Santo había venido. De acuerdo a Hechos 1: 8, la única razón por la cual Dios derrama su Espíritu y sus señales y prodigios es para que podamos alcanzar al perdido." Gracia dice que no sintió cambiar las siglas "SDV", del nombre de la iglesia, pero recalca que "la visión había sufrido un cambio por esta nueva revelación".

Debido al evidente cambio que experi­mentaron, quisieron llamar la iglesia "Segadores de Vida", en vez de "Señales de Vida", de modo que pudiesen mantener las mismas siglas. Bajo el nuevo nombre, el Pastor explica que hacen "del evangelismo la función central". "Hoy en día, el eje por el cual gira nuestra iglesia es el evangelismo. ¡Estamos apasionados por las almas! Desde ese entonces, fuimos de ser una iglesia de trecientos miembros, a una de siete mil miembros. Estamos hablando en un periodo de tiempo del 1999 hasta este día." Ante nuestro asombro por la impresio­nante cifra de crecimiento congregacional, el pastor Gracia reacciona y nos comenta jocosamente que "estos no son números evangelásticos". "Hemos estado viendo una cosecha de aproximadamente —sin exagera­ción— unos ciento cincuenta a doscientas personas a la semana... Un promedio de sesenta personas por servicio. En nuestras células, unas trescientas setenta y pico de personas se convierten cada semana."

Con mucha honestidad, Gracia agrega: "Sí éramos una iglesia grande, según los estándares del condado de Broward, pero los primeros ocho años de nuestra congregación —de los dieciséis que tiene— aunque fueron productivos, no fueron tan impactantes. Después de esa marca de los ocho años fue que verdaderamente vimos una explosión. En el momento en que redefinimos nuestra dirección y cambiamos nuestro nombre, fue como que el Señor nos hizo entender el propósito principal de la iglesia, que era el evangelismo y el alcanzar las almas".

En resumen, esos años fueron como una especie de proceso en la que los "segadores" recibieron gracia para llevar vidas a los pies Cristo. "Yo diría que fueron ocho años de preparación. Fueron ocho años donde Dios nos formó hasta llevarnos a ese punto de hacernos entender cuál es el corazón y el eje por el cual debe girar la iglesia."

La congregación de SDV

La congregación de SDV está integrada por "un 99.9 [por ciento] latino", aclara el Pastor con la gracia que lo caracteriza. "No cerramos las puertas a las personas que solamente hablen inglés. Nosotros traducimos nuestros servicios del español al inglés. Tenemos nuestro "website" en inglés también. Además, yo acepto ciertas invitaciones a predicar en inglés, como a África, Dinamarca y diferentes lugares que vamos y donde es obviamente imposible predicar en español."

Cabe mencionar que el pastor ha predicado en diversos lugares del mundo como el Caribe, Centro y Sudamérica, Europa y África. "Pero el Señor nos habló muy fuertemente de que teníamos que mantener el enfoque en el pueblo hispanoparlante. Y, desde el principio, a pesar de que siempre ha habido cierta presión de mucha gente de por qué no tenemos un servicio en inglés o por qué no incursiona­mos en el mundo anglo, el Señor siempre nos ha mantenido con una pasión para el pueblo latinoamericano."

"Aun a nuestros jóvenes, los queremos volver a sus raíces", afirma la pastora María Gracia para enfatizar lo que su esposo expone. "Nuestro hijos tienden a querer hablar inglés, pero lo que nosotros les repetimos es que si una persona gringa puede irse de misionero a un país latino, y sus hijos aprenden y hablan español perfectamente, ¡¿cómo va ser que nuestros hijos no sepan hablar español?!", comenta la Pastora con incredulidad ante tal cuadro. "Aquí les decimos a nuestros jóvenes: 'Te vamos a enseñar un idioma tuyo, ¡de tus raíces!'. Y todas las clases, hasta los muñequitos que se ponen, son en español."

"Nosotros tenemos americanos que hablan español aquí”, abunda el Pastor. "Incluso, en la escuela de los niños, hay muchos niñitos que llegan sin hablar español y, en poco tiempo, comienzan a hablarlo. Queremos también ayudar a que la cultura del latinoamericano sea transformada por el evangelio, y que la imagen del latino en EE.UU. cambie. El 90 por ciento de los latinos viene con una pasión por dar una mejor vida a su familia, no a hacer daño a esta cultura. [El latino] es gente que trabaja mucho, con una tradición y cultura muy lindas. Estamos tratando de ayudar a la cultura y la fisonomía del hispano en los Estados Unidos a través del evangelio."

"Aunque hayamos llegado a este país, hay otras culturas —como la judía por ejemplo— que han logrado mantener sus raíces", hace hincapié la Pastora para indicar que otras culturas no dejan de resaltar sus raíces, pese a la adaptación a la cultura estadounidense. "Necesitamos mantener nuestras raíces hispanoamericanas. Eso fortalece nuestra iglesia."

La misión y visión

Podría atribuírsele a este hecho en particular de salvaguardar la cultura latina la clave del rápido crecimiento de Segadores de Vida, pero el Pastor afirma que no, que "más bien diría que el secreto o la clave del crecimiento de SDV es que nosotros somos proactivos en la Gran Comisión. Nosotros venimos de Cristo para las Naciones, donde el lema [de este instituto] es: Nuestra misión es llevar a cabo la Gran Comisión".

De inmediato, Gracia apunta: "La Biblia dice que el Señor iba a edificar su iglesia y que las puertas del Hades no prevalecerían contra ella. ¡Las puertas no se mueven! Siempre hemos pensado que cuando el enemigo venga a atacar a nuestra familia, íbamos a tener victoria. En realidad, no es eso. En realidad, la iglesia tiene que ir a las mismas puertas del Hades a rescatar y arrebatar del fuego las almas". Tras una breve pausa, nos informa que en los días subsiguientes a esta entre­vista, él y su esposa viajarán a Perú para asistir a una conferen­cia con los pastores y líderes de dicho país sudamericano. "Cuando nosotros volvamos a nuestra iglesia, va a ver entre doscientas a trescientas nuevas almas sin nosotros estar aquí, porque hemos entendido que todo miembro es un líder y que toda persona tiene que ser un ganador de almas, porque tenemos que dar por gracia lo que por gracia hemos recibido. Es por eso que, hoy en día, tenemos formalmente preparados mil cuatrocientos seis personas como líderes y setecientos cuarenta grupos de hogares. Esa es la clave del crecimiento [de SDV]. Todos nuestros miembros son ganadores de almas, apasionados por las almas y proactivos. Nadie está sentado esperando. Todo el mundo está invadiendo todos los territorios". Gracia nos aclara que ellos han divido por territorrios el sur de la Flori­da y, sistemáticamente, están tomando cada hemisferio de esa área.

"Cuando el pueblo de Israel enfrentó a Goliat, permitió que Goliat pusiera las reglas del juego. Goliat dijo: 'Denme un hombre que me pueda derrotar'. Pero la idea no era que un sólo hombre —David— derrotara a Goliat, sino que todo el pueblo se moviera y derrotara a los filisteos. Hoy en día, el enemigo ha puesto las reglas del juego, donde solamente el pastor pelea contra los 'Goliats', cuando debe ser el pueblo entero. El pueblo está en la trinchera y los 'David' (los pastores) están extenua­dos, peleando contra el enemigo. Es toda la iglesia [la que tiene que pelear]."

Gracia hace mención de que en SDV hay "niños ganando niños, damas ganando damas, hombres ganando hombres, jóvenes ganando jóvenes". Y concluye que esa es la clave del crecimiento del ministerio.

Ante la pregunta de cómo vislumbra a SDV dentro de cinco a diez años, este siervo responde que cree que el crecimiento que están teniendo en SDV nunca disminuirá. "Al contrario, va a aumentar. Siguiendo la pauta de que cada miembro es un líder, cada vez que una persona nace en el seno de nuestra iglesia, se convierte o pasa a ser parte de un proceso de liderazgo. Mientras más almas ganamos, mucho más multiplicación. Creemos en una iglesia que crece no por adición, sino por multiplicación. La estamos multiplicando como líderes en otros líderes. Veo la iglesia llegando a ser una iglesia muchísimo más influente y poderosa en el Reino de lo que vemos hoy. No creo que una sola iglesia pueda ganar el mundo. Mi sueño es llegar a ayudar e influenciar las demás congregaciones a que puedan crecer."

Gracia reafirma que aunque SDV será mucho más grande, "lo de grande ya no nos impresiona tanto, sino el poder influen­ciar y ayudar las demás congregaciones".

Preguntamos si ve que hay necesidad de unidad en el Cuerpo de Cristo y apuntó que "indudablemente". "No importa qué tan maravilloso sea Michael Jordan, él no podía ganar un juego por sí sólo. Y nosotros no podemos caer bajo la falsa impresión de que una iglesia puede hacerlo. Precisamente por eso viajamos a muchos lugares, con el fin de llevarles a los pastores y líderes una palabra de aliento, ayudarlos a crecer y hacerlos entender que esto no es de SDV, sino del reino de los cielos."

Cabe destacar que los pastores Gracia tienen claro que están para servir, no para ser servidos. Se esmeran en formar líderes, no en acaparar y tener el dominio total del ministerio por ser los pastores principales. Ellos hacen que toda la congregación se integre y obre en común. "Algo que asombra mucho a los pastores que vienen a nuestra iglesia a ver qué es lo que está sucediendo, es que mientras van por los pasillos, ven que todos hablamos lo mismo y con la misma pasión", sostuvo Gracia.

Ruddy y María Gracia llegaron a EE.UU. para llevar a cabo lo que el Señor les mandó: predicar el evangelio y ser proactivos en la Gran Comisión. Para la gloria de Dios, su ministerio goza de gran unción, de gracia, y procuran alcanzar apasionadamente almas para Cristo.


Lisa Rivera de Ramos es la gerente editorial para Vida Cristiana.

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