Vivir en la presencia de Dios

¿Se pregunta a veces por qué Dios es tan duro con usted? ¿Por qué no le resuelve todo de una vez sin hacerlo miserable en el ínterin? Claro que Él puede, pero escoge no hacerlo.

Dios quiere que crezca poco a poco y no que llegue de una vez a la madurez instantánea. Esto es lo que Él ha decidido, y lo único que usted puede hacer es adorar su sabiduría, aun cuando no lo entienda.

Me impresiona lo que puede producir el sufrimiento. Usted y yo somos nada sin la cruz. Agonizo y lloro cuando la cruz está trabajando en mí, pero, cuando termina, miro atrás en admiración por lo que Dios ha logrado.

Claro que luego me avergüenzo por haberla cargado tan pobremente. ¡He aprendido mucho de mis reacciones tontas!

Usted debe soportar el dolor del proceso de cambio. Hay mucho más en proceso aquí que su madurez instantánea. Dios desea establecer una relación con usted que esté basada en la fe y la confianza y no en milagros glamorosos.

Dios usa las desilusiones y los fracasos en su vida para despojarle la confianza en usted mismo y ayudarlo a ponerla en Él. Es como ser quemado a fuego lento.

Dios es su Padre, ¿cree que nunca lo va a lastimar? Él lo desprende de cosas que ama de la manera incorrecta. Usted llora como un bebé cuando Dios le quita algo o alguien de su vida, pero llorará aún más si ve el daño eterno que esas ataduras pueden causarle.

Usted no ve con los ojos de la eternidad. Dios sabe todo. Nada sucede sin su consentimiento.

Usted se molesta por pequeñas pérdidas, ¡pero no ve las ganancias eternas! No piense tanto en su sufrimiento.

Todo lo que en usted todavía no es parte del reino establecido por Dios, necesita la cruz. Cuando usted acepta la cruz en amor, el Reino de Dios comienza a vivir en usted. Usted debe cargar la cruz y estar satisfecho con lo que place a Dios.

¡Usted necesita la cruz! El Fiel Dador de toda buena dádiva le da la cruz con su propia mano. Oro para que vea la bendición que es ser corregido para su propio bien.

Mi Dios, ayúdanos ver a Jesús como nuestro modelo en todo sufrimiento. Tú lo clavaste en la cruz por nosotros. Tú lo hiciste un hombre que pasó penas para enseñarnos lo útil que puede ser el dolor. Danos un corazón que le dé la espalda a nosotros mismos y que confíe sólo en ti.

--Francois de Fenelon, mejor conocido como "Fenelon", fue el Arzobispo de Cambrai, Francia a finales del siglo 17. Por su apoyo a Jeanne Guyon, a quien el rey Louis XIV condenó, fue desterrado a su propia diócesis. No obstante, su correspondencia sobre el profundo caminar con Cristo todavía influye hoy en día. Esto se tradujo y adaptó de su libro The Seeking Heart (El corazón en búsqueda), todos lo derechos reservados 1992. Publicado por The SeedSowers. Usado con permiso
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