Presagios de juicio

Hace más de 2,700 años Dios le dio a Israel un aviso específico que iba acompañado de nueve presagios que se llevarían a cabo si el pueblo no regresaba a Él. Esas mismas señales de destrucción están reapareciendo hoy día– de una manera asombrosamente detallada–en EE.UU.· ¿Le está enviando Dios el mismo mensaje profético a nuestra nación sobre lo que está por suceder?

¿Será posible que exista un misterio antiguo en el cual se esconde el secreto del futuro de EE.UU? Será posible que este secreto está detrás de los acontecimientos del 11 de septiembre, desde la guerra contra el terrorismo, la caída de la bolsa de valores en Wall Street y la economía global, la Gran Recesión, los comentarios y las acciones de líderes estadounidenses incluyendo al Presidente de EE.UU.? ¿Será posible que este misterio contiene una palabra profética, un mensaje para EE.UU. de parte de Dios, una advertencia nacional de juicio?

Quizás suene a conspiración de una novela de ciencia ficción o a una película de Indiana Jones, no obstante, es real. De hecho, es tan real que ha afectado y está afectando el curso actual de nuestra nación.

Me encontraba parado en la Zona cero en Nueva York cuando un objeto llamó mi atención. Se trataba de la primera pieza del rompecabezas de un antiguo misterio bíblico, un mensaje conocido como El presagio que se relaciona al futuro de EE.UU.· Un presagio es una señal que anuncia el futuro, un agüero de advertencia.· Antes de Dios juzgar una nación, Él envía advertencias.· En repetidas ocasiones envió avisos a Israel a través de profetas. En 732 a.C., luego de años de estar llamando a Israel sin lograr resultado, Dios removió el cerco de protección y permitió que sus enemigos se infiltraran por sus fronteras en un ataque que traumatizó a la nación. Fue un llamado a regresar a Dios.

En vez de prestarle atención al llamado y responder con arrepentimiento, la nación respondió con desafío. En Isaías 9:9-10 el profeta manifestó como los israelitas proclamaron una promesa: “Y la sabrá todo el pueblo, Efraín y los moradores de Samaria, que con soberbia y con altivez de corazón dicen: Los ladrillos cayeron, pero edificaremos de cantería; cortaron los cabrahigos, pero en su lugar pondremos cedros”.

Lo que estaban diciendo era: “No seremos humildes, no nos arrepentiremos ni regresaremos a Dios. Continuaremos con nuestra rebelión. Desafiaremos la mano de Dios y reconstruiremos con más fuerza que antes”. Esta conducta desafiante del pueblo de Israel selló su destino. Entonces aparecieron en Israel nueve presagios de juicio, nueve señales de los acontecimientos por venir.

Como Israel se levantó de entre las ruinas del primer ataque y la calamidad, los líderes de la nación hicieron ciertas declaraciones iguales a las que aparecen en Isaías 9:10. Estas palabras representan un desafío contra Dios. Este era el noveno presagio, uno que sellaría el destino de Israel y lo llevaría a su destrucción.

En la mañana después del 11 de septiembre, este noveno presagio reapareció en El Capitolio de EE.UU. después más de 2,000 años. En ese día el líder de la mayoría del Senado se dirigió a la nación para responder a la calamidad y cerró su discurso con las mismas palabras que habían proclamado los antiguos líderes de Israel.·

Sin saberlo, el líder la mayoría del Senado estaba pronunciando públicamente juicio sobre Estados Unidos.· Sus palabras fueron proféticas.· Estados Unidos le seguiría los pasos al antiguo Israel, lo cual acarrea graves consecuencias.

De acuerdo al antiguo misterio, si después de la primera calamidad la nación no regresa a Dios y lo que hace es responder con desafío, esto provoca que se manifieste una segunda calamidad.· Justamente eso fue lo que se sucedió en Estados Unidos. Después del ataque, la Reserva Federal buscó retar los efectos del 11 de septiembre con una serie de acciones que rebajaría drásticamente las tasas de interés nacional a niveles extremos. Este intento de desafiar el 11 de septiembre provocó que siete años después la economía se derrumbara como una casa de barajas.

En el 2008, el gobierno y la Reserva Federal cometieron un segundo error fatal, fue una decisión que derrumbaría la economía estadounidense y la llevaría a la Gran Recesión. Asombrosamente esta decisión se llevó a cabo exactamente en el séptimo aniversario del día cuando el antiguo voto desafiante se proclamó en el Capitolio.

Existe un misterio bíblico antiguo que decretó el día y hasta la hora del gran colapso en esta implosión económica, de hecho la peor caída en la historia de Wall Street. Este es el misterio del shemitah.

Cada siete años el shemitah o año sabático, hace que la tierra descance. Durante ese año toda siembra y cosecha, así como compra y venta de frutas se detenía.· Pero en el último día del año sabático se manifestaba toda la fuerza del shemitah. En ese día, el día 29 del mes hebreo elúl se eliminaban el crédito y la deuda. Obviamente el shemitah afectaba el área económica y financiera de la nación al borrar las cuantas financieras y anular tanto el crédito como la deuda.

Ese año sabático de descanso se suponía que fuera una bendición, pero si Israel le había dado la espalda a Dios y lo había sacado de su vida, entonces el shemitah se convirtió en una señal de juicio.· Eso fue justo lo que sucedió. Fue juzgado basado en el shemitah a medida que las cuantas financieras fueron eliminadas y toda siembra y cosecha se paralizó.

Al final de septiembre de 2008 colapsó la economía de EE.UU. con la peor caída en la bolsa de valores.· En el calendario bíblico antiguo sucedió en el día 29 del mes elúl, el día bíblico del shemitah, ¡el día señalado por Dios para eliminar las cuentas financieras de la nación!

Siete años antes se había llevado a cabo la peor caída de la bolsa de valores en la historia estadounidense hasta la fecha. Fue la caída ocasionada por el ataque del 11 de septiembre. ¿Cuándo sucedió? En el día 29 del mes elúl, el mismo día del shemitah. Es decir que las caídas del 2001 y 2008 en Wall Street sucedieron el mismo día hebreo, el señalado en la Biblia para el juicio de la nación en el área financiera, y es la señal para las personas que se han apartado de Dios.

Para conocer más detalles sobre cada uno de los nueve presagios le animo que lea mi libro El presagio, recién lanzado por la editorial Casa Creación. También le animo que ore para que se lleve a cabo la voluntad de Dios con el mensaje de El presagio para la salvación de las almas. Somos los centinelas en las murallas. No podemos fallar en sonar la alarma para que nuestra nación despierte y los perdidos se salven.

Jonathan Cahn dirige el ministerio Hope of the World y el Jerusalem Center/Beth Israel en Wayne, New Jersey, esta es una congregación integrada por judíos y gentiles. Este artículo se adaptó del publicado en la revista Charisma de enero del 2012 p. 21-24.·Su libro en inglés The Harbinger ha sido un éxito de ventas del New York Times por doce semanas consecutivas.

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