Israel reclama su tierra

Israel nació cuando Josué tomó posesión de la tierra que Dios le prometió a Abraham. No obstante, el conflicto árabe-israelí por los derechos de propiedad de Tierra Santa encabeza hoy los titulares de los diarios. Conozca lo que la Biblia sostiene al respecto. --Por Benny Hinn

Cuando se menciona la palabra éxodo, la mayoría de la gente se imagina a Moisés sacando al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto hacia la Tierra Prometida.

Sin embargo, muchos siglos después, se produjo un segundo éxodo que se convirtió en un importante punto de inflexión en la historia del mundo. Comenzó con el sitio de Jerusalén por el ejército romano en el año 70. El templo de Salomón fue destruido y más de un millón de judíos fueron masacrados. La devastación fue tan grande que la ciudad quedó prácticamente allanada a ras de suelo, dejando un inhabitable campo de piedras. Fue un evento que Jesús había profetizado.

En las décadas que siguieron, cientos de poblaciones fueron destruidas y una mayoría de la población judía fue asesinada, vendida como esclavos o forzada a huir de la tierra. En el segundo siglo, la población judía sobreviviente fue esparcida por todo el mundo conocido.

Fueron los romanos quienes primeramente llamaron a la región entre el Mar Mediterráneo y el río Jordán “Palaestina” [Palestina], y a esta tierra llegó un flujo continuo de gente de naciones árabes que ahora eran llamados “palestinos”. Aunque no existía ninguna nación con ese nombre, y la tierra estaba gobernada por una sucesión de ejércitos invasores, los árabes y sus descendientes que habitaban allí lo hicieron su hogar.

Pero recuerde que esta es la misma tierra conocida como Canaán en la Biblia, la cual había sido habitada por Abraham, Isaac y Jacob, y luego había sido poblada por los israelitas bajo el mandato de Moisés y Josué.

Ahora saltamos hacia delante unos miles de años. El movimiento para que el pueblo judío volviera al territorio del antiguo Israel comenzó a finales de 1800, pero tras el Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial, cuando más de seis millones de judíos fueron aniquilados bajo las órdenes de Hitler, los que sobrevivieron comenzaron a clamar incluso más fuerte por su tierra natal. El mundo oyó sus ruegos, y la comunidad internacional le devolvió a los judíos la tierra de donde sus antepasados habían sido obligados a salir: Israel.

Imagínese por un momento cómo pudo haber sido para los palestinos el que, en 1948, Israel fuese declarado oficialmente una nación.Yo no tengo que imaginármelo, porque mis padres vivieron esa transición. Cuatro años después, nací yo en ese ambiente cargado de tensión.

Como mis padres eran cristianos, intentaron ser neutrales y hacer todo lo posible para mantener las amistades personales, tanto con árabes...


Benny Hinn es un popular evangelista, autor y maestro de la Palabra nacido en Jaffa, Israel. Este artículo se obtuvo de su libro Sangre en la arena, publicado por Casa Creación. Usado con permiso.

Deseamos que siga leyendo este artículo o columna en la edición más reciente de Vida Cristiana digital. Si no se ha suscrito a la versión digital, le invitamos a que así lo haga, para que disfrute de los artículos más inspiradores y noticias más sobresalientes del mundo cristiano hispano. Suscríbase aquí.

Lea Más
anuncio
anuncio
Vuelva a la página de inicio