Cuando a la gente buena le suceden cosas malas

Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. -Job 2:7


Uno de los misterios más desconcertantes de la vida es por qué le pasan cosas malas a la gente buena. Todos hemos escuchado historias de cómo el adolescente más entregado de la iglesia muere repentinamente en un accidente automovilístico, o de cómo una hermosa y joven madre de tres niños enferma de cáncer y muere de pronto, dejando a sus hijos para ser educados por sus cariñosos familiares. Por qué sufre el justo, siempre ha sido un enigma.

Jesús nos dijo que "hace llover sobre justos e injustos" (Mateo 5:45). Esta afirmación alude al hecho de que las tormentas vienen tanto sobre los justos como los injustos. Job dijo: "El hombre nacido de mujer, corto de días y hastiado de sinsabores[...] Pero como las chispas se levantan para volar por el aire, así el hombre nace para la aflicción" (Job 14:1; 5:7).

Cómo evitar lo malo

No hay ninguna razón o explicación definida acerca de la razón por la que pasan cosas malas. Sin embargo, después de estar en el ministerio durante varios años, he podido realizar algunas observaciones de lo que, a veces, puede ayudar a evitar que lo malo suceda:
1. Evite tomar malas decisiones.
Tomar un atajo que cruce una parte peligrosa de la ciudad en la noche no es una decisión sabia. Dejar su billetera o su cartera en el asiento del coche mientras se baja a usar el servicio en una pequeña tienda es imprudente. Podar el césped utilizando un tractor en una colina empinada podría asesinarlo (esto le provocó lesiones y le quitó la vida a varias personas que yo
conocía personalmente). Los cinturones de seguridad no existen solamente para admirarlos cuando se sienta en el asiento del automóvil. El cañón de un arma no es un pequeño telescopio a través del cual se puede mirar, y conducir en estado de ebriedad puede provocar que su nombre quede escrito en la pizarra de la funeraria. Cuando las personas toman decisiones poco prudentes, pueden estar abriendo la puerta a dificultades y tragedias.

2. No deseche el sentido común.
Hace años, un pastor reconocido, con una iglesia de mil miembros, estaba ministrando en Kentucky. Decidió regresar a Ohio la noche del sábado para estar presente en su servicio regular matutino del domingo. Él y sus dos hijos regresarían en un pequeño avión. El clima era muy malo y varias personas le aconsejaron no hacer el viaje porque era muy peligroso. Él hizo caso omiso de los conejos y de las señales de advertencia, y poco después de despegar, el avión se estrelló contra unos árboles. Su deseo personal fue más poderoso que su sentido común. Cuando varias personas nos aconsejan no hacer algo, es sabio poner atención ya que "en la multitud de consejeros está la victoria" (Proverbios 24:6).
3. Realice su trabajo adecuadamente.
Hace algunos años, mi esposa, Pam, y yo estábamos disfrutando la cena del domingo en el Holiday Inn de Cleveland, Tennessee, con uno de nuestros hijos espirituales, un convertido llamado Wayne McDaniel. Después de la cena, me fui en mi camioneta y él en la suya. Tomé el camino hacia la izquierda, y él se siguió derecho. Cinco minutos después, escuché a los camiones de bomberos y las ambulancias pasando rápidamente a nuestro lado en dirección al lugar de donde veníamos. Le dije a Pam: "No vi que hubiera un accidente. ¿Hacia dónde se dirigen?". Treinta minutos después recibí una llamada diciendo que Wayne se había quedado sin frenos y que había perdido el control de su camioneta, la cual se volcó sobre la barrera de seguridad y aterrizó entre los árboles. Cerca de cuarenta y ocho horas después, falleció en la unidad de terapia intensiva. De camino hacia el hospital, recordé un breve comentario que él había hecho días antes; dijo: "Mis frenos están fallando, necesito arreglarlos. Se siente como si se fueran a patinar". Posiblemente lo olvidó o no tomó el tiempo para reparar el problema. Los frenos descompuestos son como un cable eléctrico suelto en una casa, algo malo puede pasar si no se reparan o se cambian. El accidente de Wayne me recordó una Escritura en Eclesiastés 7:17: "No hagas mucho mal, ni seas insensato; ¿por qué habrás de morir antes de tu tiempo?".
Podría pasar más tiempo dando razones de por qué pueden suceder cosas malas; sin embargo, preferiría compartir la manera de evitar que sucedan tales cosas. No hay duda de que si usted y yo no estuviéramos protegidos de alguna manera por la mano de Dios, ya hubiéramos pasado a la eternidad. Mi vida ha sido salvada de accidentes automovilísticos en tres ocasiones. ¿Fue por azar? No, fue por la oración.
4. No esté en el lugar equivocadocon la gente equivocada en el momento equivocado.
Dime con quién andas y te diré quién eres. Muchos adolescentes se involucran en situaciones peligrosas de vida o muerte, especialmente con las drogas y el alcohol, porque sus amigos, como imanes, los atraen al pecado. Muchos adolescentes han estado con las personas equivocadas en el lugar equivocado y en el momento equivocado y han sufrido una terrible consecuencia,
incluso la muerte prematura. Salomón escribió: "Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas" (Proverbios 1:10). Todos los ejemplos anteriores, fueron consecuencia de que las personas no pusieron atención, no escucharon o no siguieron la sabiduría. Muchas veces en la vida, no tenemos control sobre algunas circunstancias. Por ejemplo, tengo amigos que estando en el banco cobrando un cheque, de pronto un ladrónarmado entró en las instalaciones agitando un arma de fuego y ordenando con gritos que todos se tiraran al suelo. Algunos otros han sido golpeados en un costado del automóvil gracias a que un descuidado conductor pasó como un dardo ignorando el semáforo en rojo. Las casas de algunos creyentes han quedado reducidas a montones de leña por huracanes que las han destruido, arrebatando las paredes de sus marcos demadera como si fueran mondadientes. En estos y otros innumerables ejemplos, los creyentes se sienten impotentes para defender a sus familias o a ellos mismos. Por esto, necesitamos conocer y entender la capacidad de Dios, su disposición y sus promesas para proteger a su pueblo.

El pacto de protección

Existen varios pactos en las Escrituras que fueron ratificados con una sola persona; no obstante, su impacto sigue siendo real en la actualidad.

Dios hizo un pacto con Noé después del diluvio universal, de no destruir más el planeta con agua (Génesis 9:13-15). Como una señal permanente para la humanidad, Dios puso el arco iris en el cielo. Cada vez que llueve mientras el sol
brilla, el reflejo forma un hermoso arco iris multicolor que más de cuatro mil años después le sigue recordando a la humanidad la señal de la promesa de Dios a Noé y a las futuras generaciones.

Existe otro pacto hecho con Abraham. Dios le prometió a los hijos de Abraham, los judíos, que ellos heredarían la tierra de Israel para siempre (Génesis 13:15). Mil novecientos años después de su dispersión, Israel renació como nación en 1948 y la simiente natural de Abraham, el pueblo judío, regresó de los cuatro rincones de la tierra a su patria.

Durante muchos años he enseñado sobre los pactos de la Biblia, enfatizando el nuevo pacto que fue ratificado con la sangre de Cristo. Después de varios años de leer e investigarlas Escrituras, descubrí que había un pacto hecho entre un suegro y su yerno en el Antiguo Testamento del que yo tenía conocimiento, pero que nunca lo había identificado como el patrón de un pacto práctico para los creyentes hasta que hice una investigación detallada. Se llama el pacto de Mizpa.

Perry Stone es fundador de Voice of Evangelism y autor de varios libros, incluyendo Angeles en misión (Casa Creación), del cual se adapta este artículo. Usado con permiso.

 

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