Una visión espiritual

Para romper las cadenas de esclavitud que Satanás tiene sobre su vida, lo único necesario es creer en nuestro Señor Jesucristo, porque Él ya rompió las cadenas en la cruz del Calvario y nos ha hecho libres.

Para tomar una decisión con respecto al cambio en su vida es necesario responder las siguientes preguntas: “¿Dónde quisiera estar mañana? ¿Quiero vivir como siempre he vivido?” Si su padre fue un mal negociante, usted no tiene por qué serlo. Si su madre vivió en temor, usted no tiene por qué vivir así. El Señor quiere que usted camine hacia su tierra prometida.

La visión es muy importante para establecer un objetivo claro en la vida del ser humano. Es vital que usted se visualice donde le gustaría estar. Para ello debemos diferenciar dos tipos de visiones: la visión natural y la espiritual.

Generalmente pretendemos ver la vida únicamente con los ojos naturales e inclusive nos ponemos lentes para ayudarnos a ver un poquito mejor. Con los ojos naturales vemos la vida de acuerdo a la mirada limitada de lo que podemos contemplar a nuestro alrededor.

Pero también están los ojos del espíritu. Estos son los que lo ayudarán a verse donde usted quiere y debe estar. Si usted no puede verse triunfante, victorioso...


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