Si es posible, que pase esta copa



En un momento de gran angustia, vemos a Jesús en el huerto de Getsemaní orando toda la noche. Está teniendo una gran lucha. Él sabe que la única manera de traer redención a la humanidad es siguiendo el plan que el Padre le encargó de entregarse como sacrifi cio perfecto en pago por todos los pecados del mundo. Sin embargo, siendo hombre mismo, Jesús sabía que lo que le esperaba sería extremadamente difícil. Su naturaleza divina no sufrió, sino su naturaleza humana. Jesús entendía que estar colgado en la cruz del Calvario sería uno de los dolores más intensos y horribles que, como humano, tendría que experimentar.

No tengo ni la autoridad ni el atrevimiento de especular si a Jesús le dio "miedo" en esa ocasión o no. Como hombre, es posible que luchara contra esas emociones, porque la Biblia enseña que fue un hombre igual que todos nosotros y que sintió las mismas cosas que todos hemos sentido. Por lo tanto, sí creo tener la autoridad para decir que, en algún momento de su existencia, Jesús sintió miedo. No sé si en este relato, en el huerto de Getsemaní, fue una de esas ocasiones, pero pudo haber sido. Lo que sí sabemos es que fue un momento de tanta intensidad, que Jesús sudó gotas de sangre. Transpirar sangre es una condición de estrés tan extraño, que se abren los poros y se derrama sangre en lugar de sudor. Jesús, en el Getsemaní, estaba sufriendo como nadie se puede imaginar.

Al hablar con su Padre celestial, Jesús dice: "Padre, si es posible, que pase de mí esta copa; mas no se haga mi voluntad sino la tuya" (Mateo 26:39), y, en efecto, estaba diciendo: "Si existiera cualquier otra manera de comprar la salvación de la humanidad, sería bueno. Pero si esta es la única manera de lograrlo, no quiero que se haga mi voluntad. Quiero que tú hagas tu voluntad. Estoy dispuesto a sufrir este martirio, este sacrifi cio, este dolor con tal de cumplir tu voluntad eterna". Eso es hacer las cosas con valentía, decisión, fe y valor. Así es como debemos hacerlo nosotros también. No puedo estar seguro de que en esa precisa ocasión Jesús sintiera "temor", pero sí puedo asegurar que su ejemplo de darle cara a uno de los momentos más difíciles de su vida y enfrentarlo con valor y entrega es una más de las muchas razones por las cuales Él es el héroe más grande de mi vida.

Ese ejemplo me ha servido de mucho en mis momentos de sufrimiento y debilidad.
Su ejemplo me ha ayudado a saber que yo también, a pesar de ser humano, puedo enfrentarme a los momentos más duros y salir adelante victorioso. Su ejemplo debe ayudarnos a tener fuerza para hacer las cosas que tenemos que hacer, a pesar de tener miedo, duda o temor. Su ejemplo de ir a esa cruz cruel debe ayudarnos a saber que nunca hemos pasado por una prueba tan grande como la que sostuvo Él y, sin embargo, llevó su cruz con dignidad al Calvario y entregó todo por amor a la humanidad. ¡Qué gran ejemplo a seguir!

En el primer capítulo del libro de Josué, Jehová le dijo a Josué: "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas" (Josué 1:9), con el propósito de fortalecer a Josué y cumpliera la encomienda que tenía. El mensaje es no tener miedo y seguir adelante con valentía.

En la vida, nos encontraremos en muchas situaciones donde no habrá otra opción que salir adelante. Tendremos que hacer ciertas cosas a pesar de tener miedo.
Tendremos que actuar con fe y valor a pesar de lo difícil de ciertas situaciones, haciendo nuestro mayor esfuerzo de no prestarle atención a nuestros temores. Es parte de la decisión de vivir. ¡Hágalo... aunque tenga miedo!

 


» Marcos Witt es un conocido ministro, salmista y fundador del Grupo CanZion, su propio sello musical. Además, es el autor de Enciende una luz y muchos otros libros. Es el pastor de la congregación hispana de la Lakewood Church, cuyo pastor principal es Joel Osteen, en Houston, Texas.

 

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