No ha sido posible determinar cuantas personas han muerto tras el terremoto de magnitud 7.0 que azotó la capital de Haití el 12 de enero a las 4:53 p.m., pero estiman que podrían ser unas 100,000 y que haya hasta tres millones de afectados.
Entre los muertos confirmados está el arzobispo de Puerto Príncipe, monseñor Joseph Serge Miot, quien era un prominente líder de la Iglesia Católica. Por lo menos 16 trabajadores de la Organización de Naciones Unidas (ONU) también fallecieron y se desconoce el paradero de hasta 150 empleados tras la destrucción de su oficina central. Al momento de ir a prensa se teme que entre los fallecidos esté el representante de la ONU en Haití, el tunecino Hedi Annabi.
"El parlamento colapsó. La oficina de impuestos colapsó. Escuelas han colapsado. Hospitales han colapsado", dijo el presidente del país Rene Preval. "Hay muchas escuelas con muchos fallecidos."
El Departamento de Estado está verificando los reportajes de estadounidenses que han perecido.
Puerto Príncipe es una de las ciudades más concurridas en el mundo y recibió un impacto casi directo del sismo ya que el epicentro fue a apenas 10 millas de la capital y a unas pocas millas debajo de la superficie de la tierra. Se estima que un tercio de la población del país ha sido afectada, muchas personas han quedado atrapadas bajo los escombros de edificios derrumbados.
"Entiendo que quizás haya más edificios derrumbados que de pie", manifestó el pastor Jean Lilite de la iglesia Grace Haitian Church.
Hasta el palacio presidencial, una gran estructura en el centro de Puerto Príncipe, no se escapó de la abrumadora fuerza del sismo. El edificio de las Naciones Unidas también colapsó.
El presidente Obama dijo que Haití cuenta con el completo apoyo de los EE.UU., por lo que destinó 100 millones de dólares para la reconstrucción del país. Ya han estado enviando ayuda de todas partes del país y más van en camino.
"Para un país y un pueblo para el que no son nuevas las angustias ni los sufrimientos, esta tragedia parece especialmente cruel e incomprensible", dijo Obama.
Equipos de rescate de otras naciones desde Gran Bretaña hasta China también están llegando a Haití.
Por su parte, la embajada de Haití en Washington D.C. ha estado muy ocupada contestando llamadas de familiares así como recibiendo donaciones de todas partes de EE.UU.
Las banderas están a media asta.
Los trabajadores de la embajada dicen que han estado abrumados con la cantidad de personas que han llamado para ofrecer sus condolencias, ayuda y oraciones.
Fuente: CBNNews.com

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