Mujer de Proposito

Vive libre del temor

Hace poco hice un estudio sobre el temor basado en el libro Life-Changing Lessons. Psalms Vol. 2 de Bill Hybels. Me hizo reflexionar bastante sobre un tema que desde muy joven he conocido íntimamente, de niña sufría mucho por el temor. Le temía por ejemplo a la oscuridad, a lo desconocido y a hablar con extraños, entre otras cosas. Poco a poco pude ir superando los mayores de estos temores, aunque, te puedo decir que aún lucho con algunos de ellos, pero gracias a la obra de Dios en mi corazón cuento con las herramientas para superarlos cuando atacan. Creo que la mayoría de nosotros hemos lidiado en algún momento dado con el temor. Esto es muy normal. De hecho un psicólogo dijo: "Solo dos clases de humanos son exentos de lidiar con el temor: los muertos y los locos". A lo largo de la Biblia vemos una y otra vez estas palabras: No temáis. ¿Por qué? Porque es una emoción común para nosotros, pero Dios ha llegado para echar fuera el temor con su perfecto amor. En su lugar ha puesto un espíritu de poder, amor y dominio propio (2 Tim 1:7). Al experimentarlo, no tendremos que ser controlados por él.

Identifiquemos tres clases principales de temor. Primero, están los temores o preocupaciones que no parecieran tener mucha importancia, pero cuando se experimentan todos juntos, nos pueden provocar una condición más seria. Cosas como: ¿Me saldrá bien la cena navideña?, ¿mis hijos saldrán bien en sus clases?,¿se me ve bien este vestido? Son las cositas cotidianas que, al acumularse, pueden llegar a afectarnos.

Otra clase de temor es más significativo. Por ejemplo, escuchar rumores en el trabajo de que algunos serán despedidos, o timbra el teléfono y es el consejero de la escuela avisando que las notas de tu hija han bajado mucho, o estás en una relación importante que está pasando por momentos difíciles y no ves ninguna resolución.Esta clase de temor acaba con nuestra energía y aun podría causar un poco de pánico en nuestro corazón.

Existe otra clase de temor que puede hasta paralizar e inmovilizar a la persona más fuerte. Cuando a alguien se le diagnostica una enfermedad terminal (ya sea propia o de algún ser querido). Se puede experimentar también cuando alguien es despedido o cuando su mundo financiero se viene abajo de un día para otro. Cuando una pareja pasa por un divorcio, una adicción, algún abuso o violencia imprevista también puede producir este temor extremo que le deja una sensación de rasgar su vida y dejarle sin rescate. Sería fácil hundirse en el temor y el pánico.

Cuando experimentes cualquier clase de temor, puedes estar segura que no es la voluntad de Dios para ti sufrirlo. Podemos aprender a confiar en el cuidado y la presencia de Dios aun en medio de la circunstancia más difícil. Encontramos en el Salmo 91 principios prácticos que nos ayudarán a superar toda clase de temor.

Desde el primer verso dice que la mejor forma de superar cualquier tipo de temor, grande o pequeño, es vivir bajo la protección de Dios y saber que Él es tu refugio.Cuando uno sabe que hay Alguien más grande y fuerte que cualquier temor, es posible descansar en sus manos.

Los versos siguientes declaran que Él nos librará del cazador, de la peste. Nos escondemos debajo de sus alas y nada puede llegar a nosotros. Es un cuadro muy claro y cuando descansamos en ese lugar el temor no nos controla. Ningún terror nocturno, ningún acto violento, ninguna enfermedad mortal nos provocará más temor.Sigue diciendo: "Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará".Cuando todos a tu alrededor sean afectados por estas circunstancias, ese temor no te llegará ni te atormentará.

Dios también ha mandado a sus ángeles para guardar nuestro camino (vs. 10). Nos llevarán en sus manos para que nuestro pie no tropiece. Los peligros cotidianos que enfrentamos no nos tocarán ni afectarán. En lo personal, puedo recordar más de una ocasión cuando he visto la protección de Dios. En ocasiones ha librado a mi familia y a mí de accidentes y hasta de la muerte. ¡Gracias a Dios!

En los últimos versos de este Salmo, cambia la voz. En lugar de ser una declaración nuestra, cambia a ser una de parte de Dios para nosotros. "Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre... con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificará." Esto me enseña un principio muy importante: llevarle todo en oración. Es una muestra de fe, amor y conocimiento llegar a Dios con nuestras dudas, temores y ansiedades, y levantarnos habiendo descansado de nuestra carga. Debemos tener fe que Él es fiel a sus promesas, que nos librará, rescatará y mostrará su salvación y larga vida.

La oración es una herramienta poderosa para hacer menguar el temor y crecer la fe. Pablo lo dice así en su epístola: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Fil 4:6-7). No vivas más con el temor y la ansiedad. Aprende a habitar bajo su sombra, cubierta por sus alas, protegida por su verdad. Acuérdate que hay ángeles a tu lado que te levantarán y protegerán. Nunca dejes de llevarle todo en oración, sabiendo que Él estará contigo en la angustia, te librará y te dará una vida abundante. ¡Vive libre del temor!

 

Nolita W. de Theo es la autora de La mujer de Sus sueños, publicado por Casa Creación. Además, contribuye con la traducción y edición de libros y revistas cristianas. Reside en Houston, Texas, junto a su familia.

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