Mujer de Proposito

Esteban Fernández: De líder empresarial a líder espiritual


Después de dirigir la Editorial Vida por más de una década, su vida da un giro rumbo al ministerio a tiempo completo.

¿Emprendedor? ¿Exitoso? Cuando de gente hispana emprendedora se trata, sin duda que el nombre de Esteban Fernández figura en esa lista. Hay que reconocer que su dinamismo, disposición y determinación, hicieron de él un verdadero líder en la industria de la literatura cristiana en español, una industria que necesitaba de alguien resuelto a sacarla adelante. Con mucha dedicación, Fernández transformó la dinámica de Editorial Vida con eficacia, y logró colocarla en una posición privilegiada ante las demás editoriales. La publicación en español del éxito de Rick Warren “Una vida con propósito” y la Biblia Nueva Versión Internacional fueron claves para el impulso que obtuvo la editorial y el éxito de Esteban como director de dicha empresa.

La labor de Esteban no se limitó sólo al mundo litera­rio cristiano, pues ésta trascendió a los cortometrajes de temática cristiana producidas por Vida. Como productor ejecutivo de las películas de Vida-Zondervan, Esteban produjo cortometrajes como Versión de vida y Pasión de multitudes, las cuales fueron protago­nizadas por Dante Gebel. Esta fue otra manera que aprovechó Esteban para llevar al mundo un mensaje cristocéntrico.

La trayectoria profesional de Esteban le ha permitido recibir muchos reconocimientos, entre los que cabe mencionar las distinciones de “Empresario del Año 2006”, por parte del Partido Nacional Republicano de Estados Unidos, y el ser catalogado como uno de los “10 Mejores Ejecutivos” de la tenencia empresarial en 2007, además de las “Llaves de la Ciudad de Miami” y la “Medalla de Oro de la Ciudad de West Miami”, por su contribución a la formación de valores morales en la comunidad.

No obstante, en julio de 2008 —en plena etapa de éxitos profesionales, tras sus grandes logros como líder empresarial— la vida de Esteban tomó un rumbo hacia otro liderazgo: el ministerial. Han sido muchos los artículos publicados sobre Esteban Fernández a raíz de haber presentado su carta de renuncia a su puesto de doce años como director de Editorial Vida en junio de 2008. Sin embargo, Vida Cristiana desea dar a conocer un poco su función como líder espiritual, tras haber dejado su legado en el mundo editorial hispano como líder empresarial.

 

Perfil de Esteban Fernández

Este destacado argentino nació en la ciudad de Lobos de la provincia de Buenos Aires. Es esposo, padre y abuelo. Lleva 29 años de casado con su amada esposa, Patricia. Tiene cinco hijos: Juan Martín, de 26 años; Juan Sebastián, 25; Juan Agustín, 23; María Laura, 19; y Juan Patricio, 8. Es el abuelo de una preciosa nieta y está en la espera del nacimiento de un nieto.

Esteban es un siervo que lleva el periodismo en su sangre, debido a que su progenitor era periodista. Como hombre distinguido en los medios de comunicación, su buen desempeño lo ha llevado a trabajar con éxito de su natal Argentina a México y luego a Estados Unidos, país donde ha establecido su hogar desde 1996, cuando tomó el puesto de presidente de Editorial Vida.

Además de su preparación y experiencia en periodismo, entre otros títulos, Esteban Fernández posee una licenciatura en Teología, de la Facultad de Estudios Teológicos y Religiosos de Casa Sobre la Roca; un grado de Doctor Honorario en Literatura Sagrada, del Logos Christian College, y otro en Consejería Cristiana, de la Rhema University.

En cuanto a ministerio, hay que destacar que el salto de Esteban al pastorado no fue algo de la noche a la mañana, pues ya llevaba un tiempo de ejercer el rol de vicepresidente del concilio de Casa Sobre la Roca Iglesia Cristiana Integral, la cual fue fundada por el Rev. Darío Silva-Silva e inaugurada en 1987 en Colombia.

 

Transición de ocupación

La decisión de Esteban de entrar de lleno al ministerio no fue tomada por sí solo, sino en conjunto con su esposa, Patricia. Esteban narra a Vida Cristiana cómo reaccionó Patricia cuando determinó renunciar a Editorial Vida. Primero, nos hace la siguiente salvedad: “Este año, cumpliremos veintinueve años de casados”, y nos añade que eran tan jóvenes (ella de 19 años y él de 20) “que hasta tuvimos que pedir permiso a nuestros padres para casarnos”. Luego prosigue: “En realidad, el proceso de salida de Editorial Vida fue algo orado y decidido de común acuerdo con Patricia, como lo fue entonces mi entrada a la editorial. La verdad es que Patricia ha sido un factor de ánimo y motivación cada vez que Dios me ha marcado con una visión que requería un cambio. A ella no le importa ajustarse o ceder algo alcanzado para apoyarme”.

Tras la reflexión sobre la gran ayuda que recibe por parte de su esposa, nos comenta: “Desde hace por lo menos dos años, sabíamos que Dios estaba pronto a pedirnos un paso al costado en Vida, y, de muchas maneras, nos confirmó que mi paso por la editorial sería solamente un proceso de aprendizaje”.

Hoy día, se entiende que ese proceso era la preparación de Esteban para el pastorado. En cuanto a los retos que ha enfrentado en los últimos seis meses que lleva de pastor, nos expresa que “pastorear es una tarea completamente diferente a dirigir una publicadora. Uno de los tantos jefes que he tenido en Zondervan mientras yo dirigía la editorial, me dijo: ‘Ahora en tu nuevo trabajo, tendrás muchos jefes’, y, en cierto sentido, tenía razón. Lo primero que uno tiene que ajustar como pastor es el enfoque prioritario del servicio a otros, estar disponible para las necesidades de los otros y flexibilizar la agenda a favor de los que te necesitan como pastor”.

Al abundarnos más acerca de los retos, Esteban hizo alusión sobre la actual situación financiera que sufre Estados Unidos y apuntó que “en estos meses, ha habido una crisis económica descomunal que ha afectado a muchas de nuestras familias, y ese ha sido un reto importante, pues muchas de ellas están al borde de perder sus casas, sus ahorros, y necesitan desesperadamente escuchar a Dios a través de un consejo oportuno, o simplemente sentir a Dios a través de un abrazo sincero”.

Además, nos recalca que en su caso particular, cree que su mayor desafío fue ponerse a caminar “siguiendo el paso del pastor Darío Silva-Silva y de su esposa, Esther Lucía, quienes tienen tal claridad en la visión y tanta fortaleza”, que para poder Patricia y él aprender todo lo que Dios les dio al pastor y su esposa, “cuesta un esfuerzo adicional”. No obstante, nos manifiesta que Patricia y él están “felices de poder estar en el segundo lugar de dos grandes” como son Darío y Esther Lucía Silva-Silva.

Aparte de su esposa, le preguntamos a Esteban si sus hijos estaban involucrados en el ministerio, a lo que nos respondió: “Juan Martín, Juan Sebastián y sus respectivas esposas están sirviendo en la congregación del pastor Orville Swindoll, en Miami”. Nos señaló que Juan Martín, el mayor, “ayuda como parte de nuestro ministerio de capacitación ‘Nuestra Fortaleza’”.

Con la sinceridad que lo caracteriza, Esteban nos explica que un día antes de entrar con Patricia al pastorado a tiempo completo, Juan Agustín los sorprendió al confesarles que tenía una relación amorosa y que ya no caminaba en la santidad y la pureza que Dios requiere hasta el matrimonio. “Nos dijo, con lágrimas en sus ojos, que había decidido dejar de congregarse porque no quería ser hipócrita. Le dijimos que no aprobábamos su decisión y su conducta, pero que lo seguimos amando y que estaríamos empecinadamente orando desde ese día para que regrese a los caminos de Dios, ese Dios que dio en nuestra familia tantas evidencias de su presencia y su poder, pero, sobre todo, tantas evidencias de su gran amor por nosotros, al rescatarnos del abismo espiritual del que nos sacó”.

“Todos los días tenemos desafíos que nos acercan más al Señor, y, en especial, esta situación específica nos hace clamar sin descanso, decidiendo creerle al Señor y siendo transparente delante de los demás”, nos agregó.

Esteban nos hace mención que tanto María Laura como Juan Patricio, están involucrados en el ministerio. “Parecería una exageración decir que un niño de ocho años esté involucrado en el ministerio. Sin embargo, cada vez que ‘aguanta’ nuestra ausencia cuando nos ausentamos de la casa por ir a llevar enseñanzas a otros líderes, está sirviendo a su manera. Sirve a Dios al prestarle a otros a sus papás sin queja, al igual su hermana, que desde corta edad nos ha dado una mano increíble para que nosotros podamos viajar. Eso también es parte de su servicio a Dios. Además, ellos están con nosotros en casa, a pesar que Marita está en la universidad y recientemente de novia.” Esteban nos señaló que María Laura, a sus cinco años, fue quien los llevó a todos a los pies de Cristo, y que Juan Patricio, el benjamín de la familia, es el milagro que Dios les concedió después de su conversión.

 

 

El liderazgo y la ética para Esteban

Como líder empresarial sumamente descatado que es, Esteban Fernández muy bien puede hablar sobre liderazgo en general. Aprovechamos la oportunidad para preguntarle cuáles considera él son las características principales de un buen líder, a lo que nos respondió: “Tanto se ha escrito y enseñado de liderazgo que, con mucha seguridad, no voy a decir nada nuevo, pero sí algo que a mí me ha dado mucho resultado en mi gestión empresarial secular como cristiana: Creo que el comunicar de manera efectiva es uno de los pilares del liderazgo, la transparencia, el dejarse ver el corazón y las intenciones, el no querer ganar todas o siempre, el ayudar a cumplir el sueño del otro a tu lado, el potenciar los talentos del equipo sin sentirse intimidado o celoso por las virtudes del equipo, el darle a la gente oportunidad para ser exitosa, el hablar de frente, el no mandar a decir las cosas, el no frustrarse fácilmente, el tener mucha paciencia, el tener convicción para seguir adelante si tropiezas, el tener libertad de acción para rectificar cuando te hayas equivocado, y, por sobre todo, el no estar preocupado por conservar ‘la posición’”. Luego nos abunda que “muchos no han subido a un lugar superior porque no se atrevieron a soltar sus logros actuales”.

Entre los líderes, Esteban nos afirmó que admira a Billy Graham, “de quien aprendí mucho leyendo sobre su estilo de liderazgo liso, llano y efectivo”. Además, expresó que todos los pastores del consejo pastoral que formó en Editorial Vida y todos los hombres que han dejado la comodidad de su tierra por ir a otros lugares, despojándose de privilegios para formar a más líderes, los considera como mentores. Acto seguido, hace hincapié y nos indica que “aquí la lista es grande, pero sin duda Pablo Hoff e Ignacio Guevara merecen un aparte en esa lista”.

“La verdad es que no se puede conducir la obra de Dios como se conduce una empresa”, nos recalca Esteban cuando le indagamos sobre si considera que existen diferencias entre el liderazgo empresarial y el eclesiástico. “Si hay una diferencia, y te diría que la diferencia no está, o no debe estar, en el carácter ni en la preparación, ni siquiera en la dedicación, sino en el corazón. El presidente de nuestra obra siempre nos recuerda que debemos ser eficientes sin olvidar que somos pastores”, puntualizó con humildad.

“La empresa espera rentabilidad, la iglesia espera reciprocidad; la empresa espera resultados, la iglesia espera soluciones; la empresa espera productividad, la iglesia espera amor. La iglesia debe equipar a los discípulos para que alcancen a ser exitosos, mientras que la empresa busca ser exitosa por sí misma”, fue la analogía que resumió el parecer del ahora líder espiritual.

La ética es un elemento primordial en asuntos de liderazgo empresarial. Nos interesó saber la opinión de Esteban con respecto a la ética en las empresas cristianas. “Tratar de explicar la ética en la industria cristiana sería como tratar de explicar el agua para un pez. Explicarla, cuando la hay, parecería una obviedad”, dijo. Al instante, reflexiona y añade: “Es fácil, la ética debe ser el medio, el fluido, el vehículo que nos posibilite a todos estos ‘peces de la indus­tria de publicaciones cristiana’ vivir y llevar adelante el propósito que Dios nos dio a través de cada ministerio conviviendo en el mismo mar de oportunidades. El verdadero problema, creo, es cuando la ética no está presente, cuando falta, cuando se transgrede y tratamos de encontrar explicaciones que nos permitan explicar lo inexplicable”.

Para hacer más claro su punto de vista, Esteban enfatizó que cuando se quiere explicar algo que no tiene explicación alguna, por lo absurdo que resulta ser, es como “¡tratar de justificar la curvatura de un cuadrado! Usar tácticas de confusión y división, tácticas conspirativas contra la unidad, agendas privadas disfrazadas de ideas innovadoras...”. “De esto he visto mucho, lamentablemente, dentro también. Cuando hace muchos años me hice cargo de presidir la entonces Asociación de Publicadoras Evangélicas Hispanas, había mucha desconfianza entre las casas publicadoras por percepciones de falta de ética en procedimientos. En fin, costó mucho sentarnos a la mesa todos con confianza. Hubo que dejar los intereses de la propia casa editorial, que en ese entonces dirigía, en pos de la unidad. Me preocupa mucho, por falta de visión de Reino, que eso se pierda. Como dice el viejo refrán: Cuando el río suena, agua trae.”

Es palpable el gran sentido de responsabilidad de este hombre de Dios. Le preguntamos si llegó a asesorar o aconsejar a la persona que tomó su puesto en Editorial Vida antes de irse. Pausadamente, nos expone lo siguiente: “Muchos, por temor a la sedición, no se atreven a dejarles saber a sus sucesores que están en proceso de entrenamiento. Siempre he dicho en los seminarios que un líder (bueno o malo) va a ser más recordado por la forma que deja una organización que por la manera en que entra en una organización. Por eso, y gracias a Dios, cuando comenzamos a sentir incomodidad (Santa) con respecto a nuestro futuro en la indus­tria editorial, pude hablar con mi jefe Bruce Ryskamp (entonces presidente de Zondervan) sobre esta carga ministerial, y comencé a preparar a quien podría quedarse a cargo del área editorial y de la oficina de Miami. Así que contratamos a David Alarcón, quien a partir de mi salida fue promovido al cargo de Director Editorial y a quien desde el primer momento le indiqué que estaba siendo entrenado para un nivel superior. El área de mercadeo en la cual estaba yo involucrado en mi actividad diaria fue transferida a David Coyotl, quien ya había trabajado bajo mi dirección y quien ahora desde la casa matriz corre con esta responsabilidad. Respecto a la parte visible (para bien o para mal) de la organización, ya contábamos con alguien muy destacado en la industria editorial y muy respetado por los pastores de todo el continente —quienes, al final de cuentas, son nuestro verdadero motivo de ser— a quien le fue adicionada la tarea de ‘Publisher’ de Vida, de ser el responsable y cuidador de la Visión-Misión de Vida, me refiero al Dr. Lucas Leys, pastor y autor reconocido y también muy vinculado a la casa matriz de Vida por ser el director de Especialidades Juveniles”.

 

¿Esteban como autor?

Después de haber trabajado por años en editoriales con escritores y ver publicados tantos libros, tuvimos la curiosidad en saber si Esteban ha considerado escribir un libro y cuál sería la temática. Nos respondió que sí lo ha considerado, “es mi pasión comunicar ideas, y creo que el libro es un medio insustituible, simplemente es ‘el medio’. Quiero dejar en un libro ideas y conceptos de liderazgo basado en nuestro testimonio personal. Un viaje por los años en medios de comunicación seculares, por la industria cristiana y por el recorrido personal de estos años con Patricia”.

“El asunto más fácil que pude resolver es con quién habría de publicarlo. Y eso fue mucho antes de salir de la editorial. Pues la idea de escribir un libro surgió mientras fungía como responsable de Vida. La idea me la acercó Casa Creación, y decidí honrarla por ser los dueños de la invitación a hacerlo”, nos aseguró Esteban.

Pensaríamos que después de haber fungido por años como director de Editorial Vida, Esteban escogería publicar su libro con la editorial para la cual laboró. Pero, una vez más, queda claro la importancia de la ética para Esteban. Nos abunda: “No hubiese publicado un libro nunca bajo un sello el cual estaba dirigiendo, primero por un tema ético de conflicto de intereses, pues fue algo que critiqué a alguien que supo trabajar para nosotros en Vida y, segundo, porque quería mostrar que la unidad es posible, aun estando del otro lado de la orilla. ¡Y que es posible sólo mirando un panorama más grande que el río que nos separa!”.

 

Al frente de su ministerio

Ahora que es pastor a tiempo completo, Esteban nos informa el mensaje principal que quiere comunicar a la Iglesia, pero no sin antes hacer una salvedad: “La verdad es que todavía estoy en transición, es un continuo aprender. Quizá ese sea el mensaje que me gustaría transmitirle a la Iglesia. Somos aprendices cada día. Por lo tanto, nos van a ver zonas flacas. Por esas flaquezas, ¡perdónennos! Pero no dejen de creer en Aquel que tiene todo el poder para obrar grandes cosas en su Iglesia, a pesar de nuestras flaquezas”.También dijo “que tenemos que unirnos para comunicar lo esencial sin buscar las diferencias, siempre tratando de tender puentes en todas las áreas; trabajar en las fortalezas para formar equipos que no sean competitivos, sino complementarios, para que nadie tenga que defender una posición, sino que veamos la iglesia como Reino donde todos tenemos algo que aportar”.

¿Cuál es la visión y misión de su ministerio? Sin rodeos, Esteban respondió: “Nuestra Fortaleza es un ministerio basado en una promesa que Dios le hace a su pueblo y está en Zacarías 9:12. También fue una promesa y una exhortación para Patricia y para mí de enfocarnos, volver a nuestra fortaleza”. Para finalizar, Esteban resalta que “el talento, aquello que Dios nos dio y para lo cual somos realmente apasionados, aquello que nos hace latir el corazón con más fuerza y que es seguramente la habilidad que Dios puso en nosotros es, sólo, sólo, sólo para bendecir a otros. La misión es poder entrenar a los líderes de la iglesia a levantar equipos de trabajos alineados a la visión dada al líder principal”.

Sin duda, Esteban Fernández es un líder apasionado, entregado a todo lo que el Señor le encomienda. Su capacidad de líder es una cualidad que utiliza en pro de los demás, y deja muy claro que es un servidor, que no está para ser servido. Su prioridad es atender a quienes están en necesidad del pan espiritual. Sabemos que en su nueva faceta de pastor, se distinguirá en todo lo que emprenda tanto igual o mejor que en la industria editorial. ¡Adelante, Pastor!

 


Lisa Rivera de Ramos es la gerente editorial para Vida Cristiana.

 

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