Boletin Ministrial

Síntomas del letargo espiritual

Tal vez usted se pregunte: ¿Cuáles son los síntomas del letargo o TDA espiritual, y los tengo yo? Para entender si tiene este problema en su vida, usted necesita conocer los síntomas. Reconocer los síntomas es muy sencillo ya que el TDA espiritual tiene muchos de los mismos síntomas que la conocida enfermedad TDA, solo que en un sentido espiritual. ¿Pudiera existir realmente algo como el TDA que puede afectarle espiritualmente de manera muy similar? ¡Sí, por supuesto! Y puede tratarse cuando se detecta. En este libro descubrirá cómo reconocer los síntomas y qué hacer si usted está afectado.

Sabemos que el TDA no es motivo de risa y que afecta a muchas personas en la actualidad. Tampoco lo es el TDA espiritual y está a afectando a muchos cristianos. Para ayudarle a comprender mejor los síntomas espirituales, voy a analizar los síntomas naturales del TDA y establecer un paralelo.

Algunas cosas comunes que empiezan a pasar en nuestras vidas espirituales que pudieran indicar que nos afecta el TDA espiritual son: olvidos, sensación de estar distraídos y la incapacidad de luchar con la distracción. Tal vez luchemos para concentrarnos o comencemos a posponer las cosas, no terminamos lo que empezamos. Tal vez nos volvamos cada vez más desorganizados. Estas son solo algunas de las cosas que pudieran indicar que necesitamos atender nuestras vidas espirituales.

Para ayudarle a entenderlo mejor he incluido una lista más completa de los síntomas del TDA. A menudo estos son los síntomas clave de una caso que se haya diagnosticado como TDA y también pueden aplicarse al TDA espiritual.

• Distracciones

• Dificultad para concentrarse

• Desorganización

• Dificultad para enfocarse y prestar atención

• Mala memoria

• Problemas para seguir instrucciones

• Dejadez

• Dificultad para terminar proyectos

• Inquietud (sentirse intranquilo e impaciente)

• Problemas para manejar el tiempo y llegar temprano

• Extraviar las cosas y dificultad para recordar

• Pensamientos acelerados y una mente que divaga

• Aburrimiento frecuente •   Cambios de estado de ánimo

• Falta de autocontrol1

Esta lista de síntomas del TDA, aunque no es exhaustiva, le puede ayudar a identificar mejor lo que pudiera estar sucediendo en su vida espiritual. También puede ayudarle a reconocer lo que pudiera estar causando frustración, lucha o aburrimiento con respecto a las cosas de Dios.

Establecer paralelos

Al examinar los síntomas del TDA se pueden establecer muchos paralelos en cuanto a cómo nuestras vidas espirituales pueden estar afectadas. Aunque por lo general el TDA no se asocia normalmente con la vida espiritual, si se lo permitimos puede pasar a afectar nuestras vidas espirituales. Estos síntomas del TDA pueden hacer que seamos ineficaces en el sentido espiritual al hacer que estemos frustrados, aburridos, cansados y descuidados en el sentido espiritual.

Analicemos la lista otra vez y comparémosla con nuestras vidas espirituales:

Distracciones Dificultad para concentrarse Dificultad para enfocarse y prestar atención Inquietud (sentirse intranquilo e impaciente) Pensamientos acelerados y una mente que divaga.

Puede que haya experimentado estas cosas al orar. Si nos resulta difícil concentrarnos, nuestras mentes divagan y luchan para encontrar las palabras para orar. Nos sorprendemos mirando el reloj o moviéndonos de un lado a otro de una manera inquieta, nerviosa o impaciente. Cuando leemos la Biblia nuestras mentes tienden a divagar, así que realmente no entendemos lo que estamos leyendo. Tal vez comencemos orando o bus- cando las cosas de Dios, pero paramos porque preferimos hacer alguna otra cosa y nos resulta difícil enfocarnos en Dios. Si es así, dejamos que las distracciones nos venzan.

Desorganización Mala memoria Dejadez Dificultad para terminar proyectos

Este pudiera ser el caso en nuestras vidas espirituales si al parecer nunca encontramos tiempo para Dios y el tiempo de Dios a menudo se reemplaza con algo de menos importancia. ¿Dejamos que las ocupaciones de la vida hagan que seamos desorganizados, y que eso resulte en muy poco o ningún tiempo con Dios? Pudiéramos comenzar un día con la decisión de hacer de Dios y sus cosas espirituales una prioridad, pero pronto llega la dejadez hasta que las cosas espirituales prácticamente no existen. Esto puede ocasionar auto condenación y frustración lo cual hace que sea difícil terminar o continuar.

Problemas para seguir instrucciones Problemas para manejar el tiempo y llegar temprano Extraviar las cosas y dificultad para recordar

Las muchas ocupaciones de nuestras vidas y la falta de enfoque espiritual pudieran comenzar a afectar nuestras vidas espirituales, nuestras convicciones y la manera en que nos conducimos como cristianos. Si es así, tal vez dejemos ver la necesidad de defender o sostener las cosas que una vez apoyamos. Esto puede suceder si no estamos siguiendo la dirección de las Escrituras y si no estamos buscando primero el Reino de Dios y su justicia. Tal vez luchemos con nuestras devociones diarias y nuestro caminar diario simplemente porque la manera en que manejamos nuestro tiempo no pone a Dios primero al comienzo del día ni en todas las cosas.

Poco a poco, con el tiempo, podemos olvidarnos más y más de Dios, y nuestros corazones se enfrían y se alejan de Él. Cuando esto sucede, se produce un cambio en nuestro andar espiritual, en la manera en que debiéramos estar viviendo como alguien que se ha vendido por completo al Señor y a sus propósitos. Si vemos que constantemente extraviamos nuestra Biblia probablemente sea porque no estamos leyendo la Palabra de Dios ni dándole prioridad en nuestras vidas.

Aburrimiento frecuente Cambios de estado de ánimo Falta de autocontrol

Es importante preguntarnos: ¿Mi vida espiritual se está volviendo aburrida y mundana? ¿Carece de atención y autocontrol? ¿Tengo que armarme de valor para orar, leer la Biblia o ir a la iglesia? Si no tenemos cuidado, podemos tener cambios en nuestro estado de ánimo y actitudes carnales, lo que ocasiona que nuestra carne domine sobre nuestros espíritus. Esto no implica que un aburrimiento ocasional o la necesidad de controlar nuestra carne sea TDA espiritual. Más bien son indicadores de TDA espiritual cuando son algo frecuente (o su frecuencia aumenta cada vez más).

Espero que usted comience a ver cómo la lista de los síntomas naturales que a menudo se identifican con el TDA se asemeja al TDA espiritual, lo que pudiera estar afectando su vida y crecimiento espirituales. No afirmo ser médico ni un experto en el TDA, pero puedo observar mi propia vida y las cosas con las que he tratado en ocasiones con respecto a las distracciones en cosas espirituales, aburrimiento espiritual, dificultad para concentrarme en las cosas de Dios y cansancio espiritual, para solo mencionar algunas. Al analizar la lista se pueden extraer muchas verdades sencillas y establecer paralelos entre el TDA y el TDA espiritual.

Por supuesto, las personas a las que se les ha diagnosticado TDA no tienen TDA espiritual necesariamente. Lo contrario también es verdad. Si las personas tienen estos síntomas en sus vidas espirituales, no deben asumir que tienen TDA y que necesitan que se les diagnostique como tal. Esta comparación es sencillamente para que usted se examine a sí mismo y analice la posible fuente de las cosas que le impiden o le frustran en su búsqueda de una vida espiritual gratificante con Dios.

Ahora llegó el momento de hacer el examen. Es una prueba saludable y necesaria para determinar si usted necesita atender y tratar ese problema en su vida espiritual. La clave es estar dispuesto a examinarse a sí mismo.

-Tomado del libro El letargo espiritual por Hank Kunneman Publicado por Casa Creación. Usado con permiso.

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