HIJO MÍO, cuando clames a mí yo te responderé. Daré oído a tu oración y te mostraré las maravillas de mi gran amor. Te guardaré como a la niña de mis ojos y te ocultaré en la sombra de mis alas de los malvados que quieren destruirte. Me levantaré y confrontaré a tus enemigos, y los de arribaré. Te rescataré del malvado con mi espada y te salvaré de tales personas. Mis ojos están sobre los justos, y mis oídos atentos a su oración. Pero mi rostro está contra quienes hacen maldad.

Salmos 17:6-9, 13-14; 1 Pedro 3:12

Declaración en oración

Tú has escuchado mi súplica y recibirás mi oración. Tú has dicho que responderás mis oraciones y has establecido un momento en que acudirás a salvarme. Tú escucharás la oración del destituido y no menospreciarás su oración. Tú oirás el lamento del prisionero y liberarás a quienes van a la muerte. Antes de que yo clame, tú responderás, y mientras yo esté hablando, tú oirás.

-Tomado del libro Declaraciones diarias para la guerra espiritual por John Eckhardt. Publicado por Casa Creación. Usado con permiso.

Use Desktop Layout
VIDA CRISTIANA

Boletínes de Vida Cristiana

Mantente en contacto con las noticias, los bloggers y los artículos que usted disfruta.