marriageUna de las decisiones más trascendente del ser humano es la de establecer un matrimonio y formar un hogar. El pacto matrimonial entre un varón y una mujer es tan relevante, que es uno de los pocos actos que se confirma con un elemento visible, como el anillo matrimonial o alianza, que se usa de por vida. Ese anillo se distingue por ser una circunferencia perfecta que no tiene principio ni fin, representado así, el amor comprometido que la pareja se promete hasta que la muerte los separe.

Mientras que la unión entre un varón y una mujer está ratificada por unos anillos, la unión entre Cristo y su Iglesia está sellada por un sacrificio: la entrega de Jesús en la cruz. El Señor valoró de tal manera el compromiso con la Iglesia, que derramó su propia sangre para hacer un pacto eterno con ella.    

En el Nuevo Testamento se menciona la posición de honor que Dios le da a la Iglesia, a través de expresiones como la novia, la esposa del Cordero y el cuerpo de Cristo. Parece extraño que a la Iglesia se le llame novia y esposa al mismo tiempo. Sin embargo, existe una razón fundamental por la cual ambos términos se utilizan de esta manera en las Escrituras.

El modelo de la unión entre un varón y una mujer registrado en la Biblia y practicado por los judíos, demuestra que el concepto de noviazgo era diferente y mucho más serio que en la actualidad.  Para dar inicio al noviazgo la pareja realizaba un compromiso en el cual pronunciaba sus votos matrimoniales ante testigos. A partir de ese día, el novio y la novia eran considerados legalmente esposos, aunque no estaban autorizados a vivir juntos. Luego de este acto, el novio dedicaba tiempo a preparar la casa donde vivirían como pareja. Una vez terminada esta tarea, se realizaba la fiesta de bodas, donde el matrimonio era consumado. Con base en este ejemplo, puedes entender la razón por la cual se menciona en la Biblia que la Iglesia es la novia y esposa de Cristo.  

La palabra iglesia es la traducción al español del vocablo griego “ekklesia”, que significa, literalmente, llamar fuera. Esta expresión era usada en Grecia para referirse a una asamblea o grupo de ciudadanos que eran llamados fuera de sus ocupaciones habituales para considerar asuntos de estado  (ver Hechos 19:39). Esta palabra también es empleada en el texto bíblico para señalar a una multitud pagana en Éfeso (ver Hechos 19:32). Esteban usó esta expresión para describir a Israel como una asamblea (ekklesia) en el desierto (ver Hechos 7:38). Jesús utilizó la misma palabra para referirse a la Iglesia que Él edificaría (ver Mateo 16:18).

En el Nuevo Testamento, este término se utiliza primordialmente para referirse a una asamblea o compañía de creyentes en Cristo, manifestada en tres formas:

La Iglesia a nivel mundial: El conjunto de todos los hijos de Dios en el mundo entero (ver Colosenses 1:18).

La iglesia en una región o distrito: el conjunto de iglesias locales en una zona geográfica (ver Hechos 15:41, Apocalipsis 1:4).

Una iglesia local: El conjunto de hijos de Dios que se reúne en una misma ciudad o en un mismo lugar (ver 1 Corintios 1:2, Filemón 2).

La Iglesia es un cuerpo porque está unida a una cabeza; se la denomina cuerpo de Cristo porque su cabeza es Jesucristo este cuerpo está conformado por todos los hijos de Dios que, al tener en común la vida de Cristo, están vinculados en unión vital por el Espíritu Santo.

―Tomado del libro por Equipamiento para todos-2 seguridad de Daniel Dardano, Daniel y Hernán Cipolla. Publicado por Nikhos Editorial. Distribuido por Casa Creación. Usado con permiso.

Use Desktop Layout
VIDA CRISTIANA

Boletínes de Vida Cristiana

Mantente en contacto con las noticias, los bloggers y los artículos que usted disfruta.