La generación de Cristo



Te has preguntado, ¿cuál es el anhelo de Dios para esta generación? Comencemos definiendo generación. Es el grado de filiación de padre a hijo. Toda generación tiene un génesis, un comienzo. El gen es un elemento del cromosoma de la célula que condiciona la transmisión de los caracteres hereditarios. Lo que me indica que desde antes de la fundación del mundo, ya en el corazón de Dios estaba la idea de levantar una generación que llevara Su nombre. Por eso depositó sus propios genes en el hombre, para impartirle todas Sus características.

Como hijos de Dios somos Su génesis en la tierra. Somos Su origen, Su imagen, Su semejanza. Cuando Dios decretó que el hombre fuera creado a Su imagen y semejanza, puso toda Su fuerza y poder a favor de este decreto. La palabra imagen habla también de imaginación. Cuando Dios nos creó como su generación nos dio Su misma imaginación creativa. La razón por la que muchas generaciones no manifiestan esta creatividad a plenitud es porque se han apartado de su propio origen.

Cuando Dios comenzó la creación lo hizo "en el principio", según Génesis 1:1. Entre los significados del término principio están: principado, potestad y gobernador. Cuando le pregunté al Señor qué quería decir esto, me contestó: "En el principio Yo soy el gran principado, Yo tengo toda potestad y Yo soy el gobierno verdadero sobre todos los gobiernos". Le respondí: "En Efesios 6:12 se usan estas mismas palabras. ¿Qué conexión tiene esto con tu génesis?". Me dijo: "En lo concerniente a generación, esto es lo que ha estado sucediendo. Principados, potestades y gobernadores también representan hombres y mujeres quienes se han apartado de los principios verdaderos de Dios y han levantando sus propios principados y potestades. Estos son hombres de mentes hinchadas de vanidad por sus propias imaginaciones carnales".

Aprendí que hay hombres que ejercen su propio gobierno militar fuera del señorío de Cristo. Por no estar vestidos de la verdadera identidad en Cristo claudican y levantan aparte sus propias generaciones. Estos principados, potestades y gobernadores no sólo se encuentran en el mundo sino también en la Iglesia. A estos los encontrarás corriendo al altar para recibir la unción de Dios. Parecerían ser llenos de la presencia de Dios, tanto así que los ves caer "en el Espíritu". Estos son los mismos que en la próxima reunión vuelven a correr al altar cuando se trata de recibir liberación de demonios. ¿O estamos endemoniados o estamos ungidos? ¿Eres de la generación de Cristo o eres de la creación de tu propia imaginación?

Una generación que no conoce su identidad en Cristo, no puede tomar el escudo de la fe y apagar los dardos del enemigo. Porque su mente está dividida, su imaginación los traiciona. Se hacen de una imagen en contra de Cristo y niegan la obra terminada de Jesucristo en la cruz. Jesús dijo en Mateo 12:25, "Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no permanecerá". Esta fue la confrontación que Jesús le hizo a los fariseos, aquellos que sabían mucho de la ley, pero muy poco de identidad. Jesús busca hoy la generación de Cristo. Estos son hombres y mujeres que conocen los genes que cargan y no están dispuestos a ser definidos por opiniones de hombres con problemas de principados de otro género. Él busca una generación que sabe quién es en Cristo. Esa es la generación decretada por Dios para manifestar Su imagen y semejanza. Es aquella cuya identidad está basada en la obra de Jesús en la cruz y no en querer hacer para alcanzar. Esta es una generación que no trata de invalidar la cruz con sus sacrificios muertos sino que con fe eficaz (Filemón 6) reconoce todo lo bueno que hay en ellos. El anhelo de Dios es una generación obediente a Su palabra y que crea en Su obra.

Debemos decir: "Voy a obedecer creyendo en la obra completa y perfecta que Jesús realizó". Disfrutemos de la victoria que Él ya ganó por nosotros. Él quiere una generación de mensajeros que impartan los genes divinos de Dios a esta generación carente de identidad. ¡Tú eres la generación de Cristo, el génesis de Dios en la tierra! * Jackie Rodríguez y su esposo Nuno forman parte del equipo pastoral de La Iglesia del Pueblo en McAllen, Texas. Es autora del libro Jesús desea coronarte.

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